AGUSTÍN MARTÍNEZ
24 de marzo de 2017 / 07:04 a.m.

MONTERREY.- Víctor Alfredo era como cualquier jovencito de su edad: alegre, juguetón y muy activo, además de que le agradaba tener muchas amistades.

Le gustaban los videojuegos, y uno de sus pasatiempos favoritos era practicar el futbol, en el cual era fiel seguidor del equipo de los Rayados del Monterrey.

Sus compañeros de la escuela secundaria “Alonso de León”, en el centro de Guadalupe, lo recuerdan con agrado y desde hace días comenzaron a extrañarlo.

“No, pues era muy tranquilo. Muy tranquilo, sí, y su comportamiento con nosotros, sus compañeros, era bueno. Y para las tareas también… sí”, comentó uno de sus compañeros de clases.

Víctor Alfredo llevaba una vida sana, como cualquier niño de su edad. Sus padres siempre lo educaron y estuvieron al tanto de su desarrollo personal y académico.

“Le gustaba salir mucho y jugar al Xbox. Los videojuegos le gustaban, y de deportes le gustaba el futbol, y al equipo que le iba era a Rayados”, declaró el mismo compañerito.

Desde la mañana del jueves la escuela “Alonso de León” luce un moño negro en el enrejado principal. Algunas personas desconocían el motivo del duelo, y otras se enteraron apenas.

Lo cierto es que entre algunos alumnos y padres de familia ya se había corrido la voz acerca de la desaparición del estudiante de primero de secundaria.

Ellos esperaban que regresara sano y salvo; que Víctor se reintegrara de forma normal al plantel donde era muy querido.

El temor y la tristeza se mezclan entre los padres de familia de la escuela. La preocupación es evidente en la mayoría, por lo que a su manera tratan de encontrar la forma de no ser presa de la delincuencia.

“Y es que uno, lo último que espera, es que ellos (los hijos) regresen y vengan bien de la escuela, verdad. Pero pues yo, como trabajo toda la semana, no puedo venir por él. Ahora sí vine por él y me acabo de enterar de esta noticia tan triste”, comentó una señora.

Ella consideró que deben reforzarse las medias en cuanto al cuidado de los hijos, pues nadie está libre de la delincuencia, y las autoridades de Gobierno simplemente se han visto rebasadas.

“Pues no sé… cuidarlos más (a los hijos). Igual encaminarlos y regresarse con ellos de la escuela. Darles consejos, de que no se vayan a otros lugares”, puntualizó.

Víctor Alfredo fue secuestrado el pasado 1 de marzo, cerca del plantel escolar ubicado en las calles Hidalgo y Barbadillo, a espaldas del Palacio Municipal de Guadalupe.

Pese a que su familia pagó rescate, el menor fue asesinado y su cuerpo lo hallaron la noche del miércoles a la altura del kilómetro 13 del Libramiento Noroeste, en el municipio de García.