31 de enero de 2014 / 08:51 p.m.

Monterrey.- Ante la proliferación de clínicas de ozonoterapia, la Secretaría de Salud de Nuevo León alertó a la población sobre los riesgos que implica recurrir a ese tipo de negocios.

Las autoridades descartaron que esas prácticas cuenten con sustento científico o médico, además de que los pacientes se exponen a diversos peligros.

“No hay un solo elemento técnico-científico para avalar el uso de este tipo de gas en estos pacientes”, comentó Sergio Maltos Uro, subsecretario de Regulación y Fomento Sanitario.

Según los establecimientos del ramo, el ozono, derivado del oxígeno mediante descargas eléctricas, tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antisépticas, además de que ayuda en la circulación sanguínea y combate el estrés.

Le atribuyen beneficios contra diversos padecimientos, como el parkinson, la esclerosis, la cirrosis hepática y la gangrena, entre muchos otros.

Sin embargo, para las autoridades sanitarias, las personas que acuden a esos establecimientos desconocen que se exponen a múltiples peligros.

“Otro tipo de procedimiento de riesgo es que le extraen sangre al paciente, la pasan por un equipo que en teoría expone al ozono la sangre y se la reintegran al paciente en forma inmediata”, refirió Maltos Uro.

El funcionario dijo que las clínicas de ozono se anuncian prácticamente como negocios mágicos, y fue esa misma publicidad lo que alertó a la autoridad estatal.

Hasta el momento, indicó, se tienen detectados por lo menos 10 hospitales que ya se encuentran bajo investigación, ubicados principalmente en las zonas de San Pedro y Cumbres.

Precisó que el número de negocios de ese tipo que opera en la zona metropolitana podría ser de más de 20.

“No están aprobados. Implica riesgos. No tienen un solo beneficio que este perfectamente definido. No están aprobados ni por la autoridad estatal ni por la autoridad federal. No están aprobados por la FDA”, puntualizó el Doctor Maltos.

La regulación por parte de la SS contempla un procedimiento preventivo administrativo, aunque no descartan la posibilidad de delitos sanitarios, en virtud de que se aplican sustancias a personas por métodos no autorizados.

Hasta ahora se han sido sancionados con clausura administrativa los locales de Ozonolife y Ozone, cuya ubicación no fue proporcionada.

Agustín Martínez