MARCELA PERALES @marce_reportera
1 de marzo de 2016 / 09:02 a.m.

Monterrey.- Aunque es un trámite legal, la disputa por la custodia o derechos de un menor, en ocasiones cobra consecuencias como el Síndrome de Alienación Parental, el cual, según especialistas, significa lo siguiente:

"Tiene que ver precisamente con una serie de conductas por parte de uno de los progenitores, ya sea la mamá o el papá que lanzan mensajes sobre todo de devaluación, de confusión hacia un hijo o una hija para que modifique su percepción sobre él", explica el psicólogo Miguel Villegas Lozano.

Expertos señalan que el enojo del ex matrimonio o la ex pareja, suele afectar a los menores, porque al final, son ellos quienes reciben y absorben los comentarios negativos de su padre o madre, según el caso.

"Él fue quien nos abandonó". "Ella te miente". "Te cambió por otra familia". "Ella quiere otro papá para ti". "Nunca dio un peso por ti". "No te da lo que mereces". "Él no te quiere ver". "Ella no quiere que nos veamos". "Tu papá no vale nada". "Tu mamá no piensa en ti"…

Si el infante está afectado emocionalmente, de manera rápida se quedará con lo primero que escuche.

"Es un momento del desarrollo en que fácilmente pueden generar inquietudes muy complejas hacia la percepción que se tiene del padre o la madre que no está en la convivencia cotidiana", dice el especialista.

Aunque no sea la intención de los padres, los menores con dicho síndrome saltan etapas de su desarrollo y sufren afectaciones académicas y personales, que llegan a extenderse hasta la adultez.

"Para el niño o la niña hay consecuencias, se genera una confusión hacia el progenitor o progenitora que está siendo devaluada, se genera una serie de rechazos, de ansiedades que en ocasiones llegan a desbordar al propio infante, en el sentido de que pierden la atención necesaria en las clases, no socializan", precisó Villegas Lozano.

Aunque este síndrome todavía no es considerado como patológico, si hay ciertos síntomas que pueden ser detectados en el menor, como los siguientes:

-Cuando el menor no justifica el rechazo hacia alguno de sus padres.
-Cuando se pierde el interés por ver a alguna de las partes.
-Manifiesta miedo.
-Cuando pierde atención en clases.
-Introvertido.

"Podría ser básicamente por el rechazo hacia progenitor, que no lo quiere ver, o que manifiesta miedo o manifiesta coraje cuando se llega el momento de verlo", dijo el psicólogo.

Según la Asociación Mexicana de Padres de Familia Separados, a nivel nacional se registran 120 mil divorcios anuales, de los cuales, en el 30 por ciento de los casos, los menores sufren el Síndrome de Alienación Parental.

Es por eso que especialistas señalan que para evitar dicho problema, los padres deben estar consientes de que el divorcio es de ellos dos y no de los hijos.