gustavo mendoza lemus | milenio digital
6 de septiembre de 2015 / 08:41 a.m.

Mina.- Al llegar al sitio hay que tener la vista alerta, pues los grabados están por todas partes, incluso donde uno pisa.

En la zona arqueológica de Boca de Potrerillos existen más de 20 mil grabados en piedra, lo que la vuelve una de las más importantes en su tipo. Este espacio cumplirá el 23 de noviembre 20 años de su apertura, siendo el único sitio arqueológico abierto al público en Nuevo León.

Aquí no hay pirámides o largas calzadas como en el Altiplano mexicano, aquí la importancia radica en las tallas que dejaron los antiguos pobladores hace más de ocho mil años, donde se representan motivos de cacería, fenómenos meteorológicos como la lluvia así como imágenes de los astros.

El sitio ha sido motivo de fascinación y estudio por parte de especialistas desde la década de 1980, relata el arqueólogo Moisés Valadez Moreno, de la delegación estatal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Para conmemorar sus dos décadas de apertura al público, la zona ha sido mejorada. Se actualizó el museo de sitio al igual que el laboratorio para los arqueólogos; se mejoraron los baños y se levantó un área lúdica para los niños.

El camino hacia la zona principal donde se ubican los grabados, la ladera oriente del cerro de La Zorra se enlajó, permitiendo una mayor comodidad para su tránsito, incluso para personas con alguna discapacidad.

Los trabajos tardaron poco más de dos años, y se contó con recursos del propio INAH así como del Gobierno del Estado, a través de la Corporación para el Desarrollo Turístico.

"Se pretende tener una reapertura de la zona, para que se conozcan las nuevas instalaciones y las mejoras que se hicieron a todo el sitio", menciona Moisés Valadez.

RIQUEZA VISUAL

Boca de Potrerillos debe su nombre gracias a la conjunción de dos montes o cerros, formación que se conoce ancestralmente como "boca". Y Potrerillos eran estructuras construidas en la época colonial.

Se tratan de dos cerros conformados por grandes rocas color óxido. En ellas fueron grabadas miles de figuras, en diversos periodos, que hicieron los antiguos pobladores que ahí se asentaban durante temporadas del año.

"Primero hacían el dibujo con una caliza blanca, la delineaban para después con el percutor se dedicaban a tallar la imagen que ellos querían. Hay ciertos grabados relacionados al agua, la cacería al venado, ubicados en la mitad del cerro, y los que están más arriba se relacionan con los astros", opina el especialista.

Tecnología

Entre las adecuaciones a la zona resalta la instalación de un nuevo cedulario, donde se expone la historia del sitio.

Entre ellos se instalaron códigos del sistema QR, con el cual se puede acceder a información a través de cualquier celular inteligente.

Además se crearon tres zonas de descanso con sombra, debido a que el trayecto completo se realiza en unos 40 minutos generalmente bajo el sol.

Se contempla que la reapertura de la zona sea el próximo 23 de noviembre, con la visita de autoridades federales y estatales.

La zona de ubica a 14 kilómetros del municipio de Mina, rumbo a Monclova. Tras una señalización, se gira a mano izquierda y se llega tras 8 kilómetros de terracería.