28 de febrero de 2014 / 11:15 p.m.

Escobedo.- La familia Castillo Silva es una de las llamadas "pobres entre los pobres". 

Entrar a su casa en la calle Francisco I. Madero 191-B cruz con avenida Las Verduras, en la colonia Fernando Amilpa, en Escobedo, es para darse cuenta que uno, es millonario al lado de ellos.

El jefe de la casa, Raúl Castillo Eglofft, de 61 años, perdió su pierna derecha al serle amputada tras un accidente cuando trabajaba, su esposa Margarita Silva Alanís se dedica al hogar y hay otra cosa: tienen dos hijos con discapacidad, Diana Isabel, de 19 años padece esquizofrenia y Raúl Alberto, de 18, no puede hablar bien.

"Andaba trabajando acomodando unos blocks y me cayó uno en mi pie, primero fue la uña, fui a la clínica 31 y no me atendieron bien, hasta que tiempo después vieron la gravedad y ya me dijo el doctor que tenía que amputar la pierna derecha", expresó el hombre.

Lo que se observa en la casa son camas sucias, piso de tierra, una que otra despensa, una estufa que no funciona, un refrigerador que deben, dos teles, cables dañados, entre muchas otras cosas.

De manera constante, Dianita grita, llora, en ocasiones es agresiva con su madre y todo, porque no tiene el medicamento y atención adecuada, además de que duerme entre la suciedad y orines.

Para comer, don Raúl recibe su pensión del IMSS, misma que se va como agua entre las manos al pagar los recibos.

"Pos me ayudo con mi pensión, yo recogía botes de aluminio, de plástico y así, pero ya no, a veces mi señora también recibe ayuda que son al mes como unos 500 pesos", mencionó.

El hombre requiere o requería una silla de ruedas, pero al enterarse del caso, el diputado local Oscar Flores, le envió una hasta su casa y ahora lo que necesita es una prótesis pero apoyo para sus hijos.

Mientras que el alcalde de Escobedo, César Cavazos, giró instrucciones al DIF para que pongan la atención a esa familia del municipio.

"Pos nomás requiero una prótesis, atención para mi hija que es esquizofrénica y para mi hijo que no habla bien, pañales para mí porque no puedo levantarme a cada rato a hacer del baño", señaló don Raúl.

Sabe el hombre que están en terrenos federales y que en cualquier momento puede llegar la autoridad a sacarlos, por lo que pide un terreno, no regalado, sino que él pueda pagar.

Son pobres entre los pobres, que andan sobre un piso de tierra, sin saber qué van a comer en unas horas pero sobre todo, con las ganas del hombre de 61 años de sacar adelante a su esposa e hijos, que son quienes ven pasar el tiempo, sin saber quizás lo feliz que se siente el salir a pasear a algún lugar, todo por la enfermedad de ambos.

Si usted desea ayudarlos, no dude en llamar al celular 818-0-99-34-34 y ellos se lo agradecerán.

IRAM OVIEDO