REDACCIÓN
1 de diciembre de 2017 / 07:09 p.m.

MONTERREY.- Fueron dos armas no oficiales las que se utilizaron ayer durante la riña que dejó un muerto y dos heridos en el interior del Cereso de Apodaca, las cuales actualmente son analizadas por peritos de Criminalística del Instituto de Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia.

Las armas estaban en poder de los reos de un bando criminal que atacaron a sus rivales en los pasillos de los dormitorios del área de máxima seguridad denominada Delta.

Trascendió que fue un revólver calibre .380 y otro .25 los que fueron asegurados por los expertos en balística y los elementos de la Agencia Estatal que iniciaron con las investigaciones para esclarecer el deceso violento de Jonathan Israel Padrón Ramos.

Aunque en las imágenes que captaron las cámaras de seguridad del reclusorio quedaron registrados los detalles de los presuntos responsables del hecho, en el que también resultaron heridos Miguel Ángel Guerra Muñoz y Héctor Abraham Moreno Mireles.

Será hasta las próximas horas, cuando el agente del Ministerio Público que inició la carpeta judicial del caso ejercite acciones legales en contra de quien o quienes resulten responsable de los acontecimientos que provocaron la movilización de elementos de diversas corporaciones policiacas.

En la carpeta de investigación quedó asentado que Padrón Ramos murió a consecuencia de los balazos que recibió y de los múltiples golpes que le propinaron, al igual que a Miguel Ángel y Héctor Abraham, quienes reciben atención médica por las lesiones que sufrieron.

De acuerdo a las imágenes, el occiso y sus compañeros fueron "plagiados" por otros reclusos del lugar.


pjt