MARCELA PERALES
18 de agosto de 2015 / 08:41 a.m.

Santiago.- Hace cinco años el municipio de Santiago fue escenario de una tragedia que cimbró a Nuevo León y al país: el secuestro y asesinato del alcalde Edelmiro Cavazos Leal a manos del crimen organizado.

La madrugada del 16 de agosto el edil fue sacado de su domicilio por hombres armados, entre ellos, su escolta. Dos días después, el 18 de agosto, fue localizado un cuerpo en el kilómetro seis de la carretera a la Cola de Caballo.

El entonces procurador Alejandro Garza y Garza confirmó que el cadáver maniatado y con huellas de tortura correspondía al del alcalde; la investigación arrojó que su asesinato fue ordenado por un grupo criminal por interferir en sus actividades.

Por el caso fueron sentenciadas 11 personas implicadas, seis policías municipales, cuatro delincuentes y un agente de Tránsito.

Cinco años después de su muerte, Arturo Cavazos señala que la muerte de su hijo aún no ha sido superada.

"Ha sido un tiempo tan difícil, sobre todo para mi esposa, poder asimilar este dolor tan grande que la vemos, todos los días se está acordando, todos los días llora", comparte.

Alcalde
Las autoridades presentaron a seis policías por la muerte del edil | NOTIMEX

Para los padres del edil cada 18 de agosto se convierte en un recuerdo vivo.

"Era bueno con todo mundo, con sus compañeros, hermanos, todo mundo, que ocupas ten, que ocupas ten".

El Pueblo Mágico, tampoco lo olvida. En la comunidad de El Barro lo recuerdan con su rostro pintado en un mural.

Edelmiro Cavazos
En la comunidad de El Barro los habitantes lo recuerdan con su rostro pintado en un mural | ESPECIAL

"Nosotros nos persignamos cuando pasamos por ahí y mi esposa cuando hay tiempo me dice dale por la lateral quiero ver a mi hijo. Me paro un ratito ahí le hago una oración y ya nos vamos".

Es así como Edelmiro permanece en los corazones del pueblo y de su familia, que este año lo recordará en una misa.

"No hay miedo a la muerte, a nada, porque tengo la esperanza del reencuentro con él, primeramente con Dios y después con él".