MARCELO CAVAZOS  | MILENIO
16 de enero de 2017 / 10:25 a.m.

SAN PEDRO.- No todas las personas se pueden divertir en las discotecas de San Pedro Garza García. Si alguien tiene sobrepeso, tez morena, apariencia física no atractiva o se viste con ropa de baja calidad, los guardias (cadeneros) le prohibirán el acceso muy probablemente.

La selección de clientela es un factor común en los antros de este municipio y los requisitos varían por establecimiento, donde la idea de mantener la exclusividad predomina.

Según el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), Monterrey es la ciudad que más discrimina en todo México.

Dichos niveles de intolerancia no son la excepción en San Pedro.

La rutina

Centrito Valle es una zona famosa por tener los centros nocturnos más exclusivos de la ciudad.

Alexa, una cliente frecuente, alta, delgada, tez clara y de cabello rizado, tiene una rutina cada vez que acude a uno de estos sitios.

"Lo primero que hago es vestirme bien, con ropa que se vea de buena calidad; vestidos, por lo general. También me arreglo el cabello y me maquillo muy bien.

"Siempre me pongo zapatos altos para poder ser aceptada más fácil".

Para entrar a dichos antros no hay filas, sólo una multitud, de la cual los cadeneros comienzan a escoger clientes para concederles el acceso.

"Me acerco y veo a los cadeneros, les indico que quiero entrar y lo primero que hacen es comunicarse entre ellos. Uno ve al otro y se dicen claves o hablan en secreto, después de unos tres minutos me permiten la entrada", explica Alexa.

Durante el proceso, los cadeneros analizan a los posibles clientes que cumplen con los requisitos y quienes no posean las características son descartados de manera abierta.

"Las personas que veo afuera son gente muy chaparrita, muy morenita, vestida informal–con tenis–, gente gordita o inclusivo chavos no tan atractivos. Es más sencillo para las mujeres pasar", dice.

A pesar de la realidad que prevalece en los antros sampetrinos cada fin de semana, el artículo 58 de la Ley Federal de Protección al Consumidor menciona que los establecimientos no deberán negarle el acceso a las personas por ninguna razón discriminatoria, salvo por causas que afecten la tranquilidad o seguridad del lugar.

Tampoco habrán de seleccionar clientela ni reservarse el derecho de admisión.

Daniel es el cadenero principal de una de las discotecas menos estrictas, en cuanto a políticas de entrada, en Centrito Valle.

"La clientela es la que te va marcando a qué tipo de personas puedes dejar entrar", compartió el cadenero con más de ocho años de experiencia.

Se considera que las exigencias de los clientes son uno de los factores principales para los establecimientos y sus políticas de entrada.

"Los mismos clientes te hacen la observación de que 'oye wey, ¿por qué dejas entrar gente así wey?'. Imagínate, si tu dejas pasar gente que la clientela te está diciendo que no pase, pues la gente ya no va a ir. ¿Y de qué vive el lugar? Pues de los clientes", concluyó Daniel.

Consumo mínimo

Otro acto ilícito es que la mayoría de los antros del municipio establecen un consumo mínimo, a esto se le llama condicionamiento de consumo, lo cual está prohibido por la Ley Federal de Protección al Consumidor.

"El consumo mínimo es una promoción de 2x1 y en eventos especiales les ponen precio a las mesas. Las que son de más atrás, valen más o menos 4 mil pesos, luego están las de 5 mil y luego las de la pista, que están como en 6 mil y 7 mil pesos", dijo Andrea, RP de uno de los antros más exclusivos en el sector de Centrito Valle, dio información al respecto.

Los miembros de relaciones públicas de los antros –los RP– son quienes se encargan reservaciones y promover los sitios.

"Siempre dejan entrar primero a las personas que gastan más dinero en el antro, a los amigos de los cadeneros y a gente de piel blanca y de pelo güero o con ojos de color [sic.]", explica.

Algunos otros antros tampoco tienen su permiso visible en las instalaciones, como lo dicta la fracción XVII del Artículo 51 del Reglamento para la Prevención y Combate al Abuso del Alcohol y de Regulación para su Venta y Consumo para el municipio de San Pedro Garza García.

Asimismo, la Ley Antitabaco en México prohíbe que se fume en espacios cerrados. Los antros en San Pedro tienen letreros de prohibido fumar en sus paredes, sin embargo, a todos los jóvenes se les permite que fumen en la mayoría de estos.

También existe un comercio interno de cigarros por parte de las discotecas dentro de las instalaciones de los baños y distribuidos por los meseros.

Según la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la propina es voluntaria. Sin embargo, en estos centros nocturnos siempre se exige y varía de 20 al 30 por ciento.