15 de enero de 2014 / 02:27 a.m.

Monterrey.- La crisis, la inseguridad, pero sobre todo la presencia de los casinos, ha ido acabando con la industria de la Lotería Nacional.

Ahora, el puntillazo podría ser el nuevo Impuesto Especial a Productos y Servicios que los vendedores de billetes deben pagar.

"Nos acaban de decir en el Sindicato, todavía no sabemos cuánto va a ser, pero no lo vamos a pagar enseguida", señaló uno de los afectados.

Con 60 años de tradición familiar vendiendo lotería, Pedro Jiménez, el Maguito de la Suerte, dijo que generalmente los sorteos reparten dinero, no quitan, como ahora.

Y es que con la reforma fiscal, cada billetero deberá pagar un porcentaje de sus utilidades al Fisco, cosa que antes no hacían.

El primer año sólo reportarán sus utilidades, pero les bonificarán el 100 por ciento del gravamen. Al segundo año, sólo será el 90, al tercero 80, y asi, sucesivamente hasta que se elimine el subsidio.

Sin embargo, quienes venden billetes de lotería saben que no es un negocio donde aplicar una estrategia les reporte más ventas. Deben esperar al cliente y, con el impuesto, sus ingresos reales bajarán.

"Se batalla un poco, cada vez está más flojo, pero tenemos que esperar al cliente, ahorita no he hecho la cruz todavía y ya son las 10:00 de la mañana", comentó Jesús Benavides Flores, mientras esperaba a que abran el banco que está frente a su módulo en Madero y Emilio Carranza.

Benavides Flores vende pocas series, relativamente, tiene apenas tres años dedicándose a vender lotería de tiempo completo, aunque su padre lo hizo por muchos años.

Diferencia de Jiménez, quien es la tercera generación de ser el Maguito de la Suerte, nada que ver con el Mago, aclara, al menos en cuanto a índole familiar.

Antes, contó Jiménez, vendía unos 400 series en cada sorteo, hoy apenas y alcanzan las 120, un poco más, y otros vendedores con menos tradición, a veces ni eso.

El problema es que, con el nuevo impuesto, los ingresos van a disminuir, no este año, pero sí en un futuro a mediano plazo.

"Todavía no sabemos cuánto nos van a cobrar, pero ya implica tener más trabajo administrativo", declaró. En cuanto a la contabilidad, el Sindicato se encargará de llevarles a todos sus relaciones con el Fisco.

Sin embargo, hay que seguir luchando y esperar a que la gente siga teniéndole confianza a la suerte y compre billetes.

"Hay que trabajar más, no queda otra, si antes estabas aquí ocho horas, ahora habrá que estar 11, para sacar lo mismo", agregó.

Por lo pronto, será hasta finales de febrero cuando finalmente les informen cuál es el porcentaje de utilidad neta que deberán pagar como impuesto y, luego, ver cómo venden más para que sus ingresos no bajen.

Francisco Zúñiga Esquivel