AGUSTÍN MARTÍNEZ
2 de septiembre de 2015 / 08:16 p.m.

Monterrey.- El ruido de la maquinaria pesada se confunde con el bullicio de los más pequeños en la zona del predio “El Ranchito 1”, en Guadalupe, donde el fin de semana se quemaron las viviendas de 24 familias.

La gente siente temor y preocupación, pues aún no puede volver a reconstruir sus casitas de lámina y madera, mientras las lluvias amenazan el panorama.

“Pues hasta ahorita, todavía, lo único que ha avanzado es remover la tierra para emparejar y hacer nuestros tejabanes”, señaló la señora Francisca Sosa Zamora.

Doña Panchita y los demás damnificados, aproximadamente 80 personas, se quedan a dormir bajo los escasos árboles, o simplemente bajo el cobijo de la luna y las estrellas.

Los que pueden improvisan diminutas tiendas de campaña acercando dos carros de mulas, a los que les colocan encima alguna colcha sucia y desgastada.

Saben que los pronósticos meteorológicos advierten sobre posibles lluvias antes del fin de semana. Eso los pone a temblar, pues no tienen donde protegerse.

“Y pues nosotros aquí afuera. Por eso yo hablo con la licenciada y con el ingeniero (que encabezan los trabajos de remoción de escombros), para que se apresuren a emparejar. No pedimos nada más que nos emparejen, para poder hacer nuestros tejabanes”, recalcó la mujer de la tercera edad.

La ayuda consistente en alimentos, ropa, agua y medicinas sigue llegando, pero gracias a ciudadanos de gran corazón que regalan también su tiempo y esfuerzo.

Es el caso de Nallely Gutiérrez, quien habita en el centro de Guadalupe, e invitó a sus amigos a solidarizarse con los damnificados por el incendio.

“Estoy recolectando todo lo que tengamos para aportar. Yo traje cosas y he estado viniendo todos los días a darles la vuelta, y pues a traerles lo que les está haciendo falta”, aseveró.

Ella no pertenece a ningún grupo político, religioso o social. Conminó al resto de los ciudadanos que hagan consciencia y también se solidaricen.

“Ahorita ellos ocupan, porque se quedaron sin nada. Entonces también pido a las autoridades del municipio de Guadalupe que se hagan presentes, para que les brinden el apoyo a las personas”, puntualizó.

Durante el miércoles se observó a un grupo de trabajadores de una constructora colocando las zapatas y los cimentos de lo que será un muro de contención.

Al mismo tiempo dos máquinas retroexcavadoras emparejan el terreno donde los habitantes de El Ranchito 1 planean reconstruir sus humildes viviendas.