GUSTAVO MENDOZA LEMUS | MILENIO DIGITAL
19 de julio de 2015 / 08:53 a.m.

Monterrey.- Desde hace 24 años, Nuevo León cuenta con una legislación sobre la protección al patrimonio cultural, sin embargo, los problemas relacionados con la destrucción del patrimonio arquitectónico o desatención continúan, por no decir que aumentan.

Esto hace pensar a promotores, gestores y creadores en la vigencia, o no, de las diversas legislaciones con las que cuenta el estado en materia de protección al patrimonio cultural.

Consultados por MILENIO Monterrey, especialistas llaman a hacer una revisión a la Ley del Patrimonio Cultural del Estado de Nuevo León, a la misma Ley del Consejo para la Cultura y las Artes del Estado (Conarte), la Ley de Protección al Barrio Antiguo y a homologar la Ley de Archivos con su símil nacional.

GESTORES PIDEN EXAMINAR LA REGLAMENTACIÓN

Son varios los casos que hacen pensar sobre el real peso o injerencia que tienen las leyes culturales del estado de Nuevo León.

Casos como la afectación a la visual de la Antigua Escuela "Álvaro Obregón" o, incluso, las demoliciones de casonas antiguas en el primer cuadro de la ciudad tendrían que ser sancionadas, a decir de los artículos 55 y 72 de la Ley de Patrimonio Cultural.

"Han sucedido diversos actos que la ley debería sancionar, pero no está pasando nada. La ley de cultura es de hace 20 años, creo que debe ser revisada", apuntó el director de teatro Luis Martín.

En 2012, la LXXII Legislatura en el Congreso del Estado promovió una reforma a la Ley de Cultura, la cual contemplaba asignar recursos al Conarte y a la Secretaría de Desarrollo Sustentable para la vigilancia y protección del patrimonio arqueológico, fósil e intangible.

Incluso, existía la propuesta de generar un instituto estatal de bellas artes, que sirviera como un vigilante hacia todo el patrimonio arquitectónico posterior al siglo XX, el cual está en el desamparo legal.

No obstante, esta legislación jamás fue publicada por el Periódico Oficial del Estado y quedó congelada.

"Creo que es necesaria la revisión a las leyes, porque no contemplan muchas cosas que hoy tenemos con la llegada de la tecnología", refiere Ricardo Marcos, gestor cultural.

Para Heriberto García Martínez, promotor cultural, tanto la ley del Conarte como la del estado en materia de cultura no requerirían de mayores modificaciones, pues son muy claras. El problema, indica, es que simplemente no se cumplen.

"El Consejo de Conarte tiene un fundamento en la ley para tomar acciones en diversas situaciones que afecten la cultura; nadie toma en cuenta los reglamentos. Creo que si hacemos cumplir la ley, con eso sería suficiente", declaró García Martínez.