16 de julio de 2014 / 09:50 p.m.

Monterrey.- El 11 de mayo de 1976 una cámara Sony Betacam de primera generación recorría los pasillos del pabellón de mujeres en el Penal de Monterrey; al frente el reportero de nombre Héctor Benavides, y a un costado de él - como guía- el director del centro penitenciario el capitán Alfonso Domene.

El reportero hacía alto constantemente para entrevistar a las reclusas; la cinta magnética grabó voces conformes, enojadas, contentas, tristes e incluso reclamos al Capitán Domene, quien cuatro años después moriría en el mismo centro penitenciario a manos de los reos en un motín y secuestro de dos días que terminó con una redada de saldo rojo.

La hora del recorrido: una de la tarde, quedó asentada en la trascripción de la entrevista que el mismo Héctor Benavides plasmó en su libro 'Monterrey, Ciudad Noticia, archivo de un reportero', publicado en noviembre de ese mismo año con el prologo de Jorge Villegas.

Los diálogos de la entrevista en el pabellón de mujeres del Penal de Monterrey –Penal del Topo Chico- se leen bajo el título ‘¿Qué le hemos hecho Capitán?’, que incluye las voces de 10 reclusas y del capitán Domene.

Los temas fueron desde la rutina diaria y el menú en la cocina hasta casos de reclusas que no recibían sentencia, niños menores de un año viviendo en el pabellón y las visitas conyugales.

El material de video fue transmitido íntegro en abril de 1976 en el noticiero nocturno de Multimedios que estaba a unos meses de cumplir un año al aire, y que hoy, bajo el nombre de Telediario Nocturno está en la cuenta regresiva para celebrar 40 años ininterrumpidos al aire.

A 38 años de aquél recorrido en el pabellón de mujeres del Penal de Monterrey, las voces de la entrevista sobreviven en la siguiente re-publicación.

¿Qué le hemos hecho Capitán?

Por Héctor Benavides Fernández

Monterrey, Nuevo León, 11 de mayo de 1976.

 

FLOOR MANANGER (FM): Grabando tercera parte del  pabellón de mujeres. Cinco, cuatro, tres, dos…

 

ARQUITECTO HÉCTOR BENAVIDES (AHB): Ahora estamos en otro de los extremos de lo que es el Centro Reclusorio –Penal del Estado de Nuevo León-. Señora, estamos viendo cómo funciona el Penal y nos han dicho que este es el Pabellón de…

RECLUSA 1: Departamento de mujeres, sí señor.

 

AHB: ¿Cuál es su nombre?

RECLUSA 1: Yolanda Giacomán de Aguilar.

 

AHB: Quiere platicarme ¿cuántas son las señoras que están en esta parte del penal?

RECLUSA 1: Somos sesenta y cuatro.

 

AHB: ¿Usted cuánto tiempo lleva aquí?

RECLUSA 1: Voy a cumplir cuatro años.

 

AHB: ¿Y cuánto tiempo le queda?

RECLUSA 1: Ocho años, o sea, me pusieron ocho años, llevo la mitad.

 

AHB: ¿Cómo es un día normal para ustedes?

RECLUSA 1: Bueno, pues tratamos de hacérnoslo lo menos gravoso, ¿verdad?

 

AHB: ¿A qué hora se levantan?

RECLUSA 1: A las seis y media a la lista, luego a las siete y media a la escuela y después seguimos con los quehaceres domésticos.

 

AHB: ¿Ustedes se preparan la comida aquí?

RECLUSA 1: Sí, aquí nos la preparamos.

 

AHB: ¿No es de la misma cocina en donde se prepara la de los hombres?

RECLUSA 1: Bueno, nosotras tenemos facilidad de tener nuestro mandado, lo encargamos y si no lo tenemos, pues comemos lo del ‘rancho’.

 

AHB: Y a esta hora de la tarde -13:30- ¿qué hacen?

RECLUSA 1: Pues nos ponemos a hacer algunos menesteres en la mañana a las siete y media, le decía, a esa hora entra la primera profesora y luego a las tres de la tarde, la segunda de primer año.

 

AHB: ¿A qué hora se acuestan?

RECLUSA 1: A las diez y media. Bueno, a nosotras nos apagan la luz a las diez y las que tenemos algo que hacer nos acostamos hasta las once, once y media.

 

AHB: Y se levantan a las seis…

RECLUSA 1: A las seis y media que tocan la lista.

 

AHB: ¿Dónde les pasan lista?

RECLUSA 1: Aquí, en este lado a las mujeres.

 

AHB: En su opinión, ¿esto es grande o es pequeño?

RECLUSA 1: Pues está un poquito pequeño, porque nos gustaría tener espacio para practicar algún deporte.

 

AHB: ¿No practican ustedes algún deporte?

RECLUSA 1: Pues no, porque no hay donde.

 

AHB: Se habla de un proyecto para construir un nuevo Penal, ¿cómo le gustaría que quedara el área correspondiente a mujeres?

RECLUSA 1: Que hubiera campos deportivos, canchas, talleres y más espacio, en fin.

 

AHB: Hace rato, a sus compañeras del  otro lado, les decíamos que en qué forma les podíamos ser útiles, ya que esto va a  pasar en la Televisión y la misma pregunta se la hago a usted.

RECLUSA 1: ¿Útiles?, ¿cómo?, ¿en qué forma?

 

AHB: Usted dice que le quedan cuatro años y medio.

RECLUSA 1: Sí.

 

AHB: ¿No hay manera de que usted salga antes?

RECLUSA 1: Bueno sí, con la nueva Ley, yo ahorita el tiempo que me dieron lo pago con cinco años y medio, siempre y cuando tenga buena conducta. El capitán Domene puede pedir para mí la reducción de pena y yo pago con cinco años y medio.

 

AHB: ¿La última compañera por la que se haya pedido la reducción de la pena, la recuerda, hace cuánto tiempo fue?

RECLUSA 1: Sí, una señora que estuvo aquí se llamaba Olguita Lujano, le dieron reducción de pena. También a Concha ‘Charcas’, a otras señora, ya no me acuerdo el nombre… son como cuatro ó cinco que han salido antes con la nueva Ley.

 

AHB: ¿Y usted tiene la esperanza?

RECLUSA 1: Sí como no, yo, y creo que todas tenemos esa esperanza.

AHB: Pues ojalá y se les conceda. Señora Giacomán, estoy viendo algunos niños aquí en el pabellón, ¿les dejan tenerlos?

RECLUSA 1: Sí, chiquitos, nada más hasta un año, ya después pasan a la guardería.

 

(EN ESE MOMENTO DE NUESTRO RECORRIDO LLEGAMOS A UN GRUPO DE RECLUSAS CERCA DE UNO DE LOS LAVADEROS.)

 

AHB: Buenas tardes, ¿nos permite platicar con ustedes?

RECLUSA 2: Sí, claro, pásele.

 

AHB: Gracias, gracias por la confianza que nos tienen. Porque ustedes podrán preguntarse que venimos a hacer aquí; le decía a su compañera que además de conocer y saber cómo está funcionando el Penal, que es una cosa que nos preocupa, queremos saber si es suficiente y adecuado para la cantidad actual de reclusos y reclusas.

 

RECLUSA 2: Está bien todo… estamos muy bien todas, nada más que no tenemos trabajo, los niños de un año ya ve usted, se los llevan a la guardería, éste está aquí porque todavía está muy chiquito, sí, sí estamos muy bien aquí.

 

RECLUSA 3: Dónde yo, ya ni me quiero ir (risas).

 

AHB: ¿Perdón?

RECLUSA 3: Sí, yo ya ni me quiero ir.

AHB: No creo que lo diga en serio.

RECLUSA 3: No, es serio, estamos perfectamente bien, porque fíjese, aquí nadie se mete con nosotras, aquí nos comandamos y pues entre nosotras no hay rivalidades, ni nada de eso, así que no hay por qué quejarnos.

 

AHB: ¿Cuánto tiempo lleva usted aquí?

RECLUSA 3: Tengo apenas ocho meses.

 

AHB: ¿Y cuánto le queda?

RECLUSA 3: Fíjese que no sé, porque todavía no me sentencian, yo creo que no quieren que me vaya, que’sque por que soy la atracción del Penal (risas).

 

AHB: Oiga, a ver, ¿cómo está eso? ¿Todavía no la sentencian?

RECLUSA 3: No, todavía no y no hay para cuando.

 

AHB: Y en el término que marca la Ley ¿hace cuánto debieron sentenciarla?

RECLUSA 3: Pues fíjese que como yo, pues no sé francamente, pero a mí me la están haciendo ‘muy cachetona’, porque yo llegué aquí hace ocho meses con otras dos señoras. Yo soy partera, ¿ve? Y por eso es que estoy aquí.

 

AHB: ¿Qué clase de delito?

RECLUSA 3: Este, pues… aborto.

 

AHB: ¿Aborto?

RECLUSA 3: Sí, aborto. Pero las personas, las dos muchachas que venían conmigo como tuvieron quién las arreglara y todo, pues salieron.

 

AHB: ¿Por el mismo delito?

RECLUSA 3: Sí, entre las tres fue el mismo delito. Yo las ayudé a ellas, más bien a ella, como enfermera que soy, yo las ayudé y entonces fue cuando ‘pos se me fue la mano’. Y como le digo, a las otras como tuvieron quién las defendiera, salieron luego luego y como yo no tuve, pues aquí estoy todavía.

 

AHB: Ojalá y que esta plática sirva de algo, que alguien se interese en su caso y se le resuelva su situación.

RECLUSA 3: Es más, las trabajadoras sociales han ido a mi casa y han ido a ver a mi madre, fíjese que me acaban de desocupar la casa donde vivía por falta de renta.

 

AHB: ¿Usted no tiene familiares?

RECLUSA 3: Nada más tengo a mi madre y a una hija, pero mi madre está ciega, ya las trabajadoras sociales de aquí se han dado cuenta cómo está mi madre, aquí vino ayer con muchos trabajos, y todo eso, ella tiene 89 años, es una ancianita, cieguita y todo viene aquí y yo no tengo modo de ayudarla.

 

AHB: Pues le repito, ojalá que le sea de utilidad esto que nos ha platicado y que alguien se interese en su caso.

 

(AHORA SOLICITAMOS PERMISO PARA LLEVAR NUESTRAS CÁMARAS AL INTERIOR DE LOS DORMITORIOS DEL PABELLÓN DE MUJERES).

 

AHB: ¿Nos permiten pasar para ver cómo están en el interior? Gracias. Queremos conocer cómo están instaladas y en dónde duermen. ¿Cómo se llama usted?

RECLUSA 4: Isabel Rangel

 

AHB: Y la niña, ¿es familiar de usted?

RECLUSA 4: Es mi nieta.

 

AHB: ¿Qué edad tiene?

RECLUSA 4: Tres años

 

AHB: ¿Le atienden bien aquí? ¿Tiene tiempo para cuidarla?

RECLUSA 4: Ella está afuera, nada más que nos la dejaron el domingo, yo creo que hoy vienen por ella.

 

AHB: Qué bien, es mejor. ¿Y usted cómo se llama?

RECLUSA 5: Agueda Vázquez.

 

AHB: Me doy cuenta que tienen televisión, tienen aire acondicionado, clima, ¿esto es suficiente para que ustedes estén cómodas?

RECLUSA 5: Bueno, pues yo creo que para estar aquí pagando una falta pues está bien.

 

AHB: ¿Cuánto tiempo lleva?

RECLUSA 5: Siete meses.

 

AHB: ¿Cuánto le queda?

RECLUSA 5: Pues no sé, todavía no estoy sentenciada.

 

AHB: ¿Cuál es la falta que cometió?

RECLUSA 5: Cómplice de lesiones.

 

AHB: Ojalá se le resuelva pronto su problema. ¿Su nombre cuál es?

RECLUSA 6: Ramona Reyes.

 

AHB: Tiene tiempo usted aquí.

RECLUSA 6: No, tengo sólo quince días.

 

AHB: ¿Y cuándo le resuelven?

RECLUSA 6: Pos ya ve usted a las otras, yo no tengo pa cuando.

 

AHB: Ojalá que pronto.

RECLUSA 6: Ojalá, no lo creo.

 

AHB: Estamos viendo que al fondo de los dormitorios hay una cocina. ¿Cómo se llama usted?

RECLUSA 7: Luz María Salazar.

 

AHB: ¿Preparan aquí su comida?

RECLUSA 7: Sí, nosotras hacemos la comida.

 

AHB: ¿Qué comieron hoy?

RECLUSA 7: Pues todavía no comemos (risas).

 

AHB: ¿A poco nos estaban esperando?, ¿qué es lo que ustedes comen por lo regular?

RECLUSA 7: Pues hoy, nos van a traer menudo, tortillas, frijoles.

 

AHB: ¿Cada día de la semana es diferente?

RECLUSA 7: Sí, ayer por ejemplo dieron caldo, mañana van a traer caldo otra vez, el jueves puré y el viernes pollo y así.

 

AHB: ¿Es la comida que preparan sus compañeras en la cocina del otro lado?

RECLUSA 7: Sí, además de la que hacemos aquí para nosotras, las que pueden.

 

AHB: Me dicen que les dan clases de costura.

RECLUSA 7: Sí, aquí dan clases.

 

AHB: ¿Usted está tomando clases?

RECLUSA 7: Sí, a veces.

 

AHB: También me platican que algunas de ustedes lavan ropa ajena, la de sus compañeras de al lado.

RECLUSA 7: Sí, lavamos y planchamos.

 

AHB: ¿Y cuánto les cobran?

RECLUSA 7: Cobramos a peso cada pieza.

 

AHB: ¿Usted cómo se llama?

RECLUSA 8: Ofelia Patiño

 

AHB: ¿Es suya la bebita? ¿Qué edad tiene?

RECLUSA 8: Tres meses.

 

AHB: ¿No tiene problemas para atenderla ya que es una bebita?

RECLUSA 8: No, no, me doy mis habilidades.

 

AHB: ¿Cuánto tiempo lleva usted?

RECLUSA 8: Dos años y tres meses.

AHB: Gracias señora.

 

(A LO LARGO DEL RECORRIDO SIEMPRE SOMOS ACOMPAÑADOS POR EL CAPITÁN DOMENE, DIRECTOR DEL PENAL Y DOS CELADORES).

 

AHB: Capitán Domene, esto lo quisiera platicar con usted. Nos han dicho muchas cosas acerca de las visitas conyugales aquí en el Penal. ¿Cómo se realizan y cada cuándo?

CAPITÁN DOMENE (CD): Bueno, las visitas conyugales, pues en una forma moral. Los internos que quieren una visita conyugal acuden a solicitarla.

 

AHB: ¿Hay un día particular en la semana o se hace en rotación?

CD: No, no precisamente.

 

(EN ESE MOMENTO EL CAPITÁN DOMENE TIENE QUE INTERRUMPIR LA ENTREVISTA DEBIDO A QUE EN LA ENTRADA A LOS DORMITORIOS SE ORIGINA UNA DISCUSIÓN ENTRE DOS INTERNAS Y EL CELADOR QUE ESPERABA EN LA PUERTA).

 

AHB: Capitán, estamos por concluir, ¿quisiera usted agregar algo?

CD: Precisamente, el hecho de que esta comunidad ha respondido muy positivamente al esfuerzo del Ejecutivo para mejorar todo tipo de situaciones, a tal grado, que tenemos ya tres años sin un solo hecho de sangre. Indiscutiblemente que habrá quejas de personas, es natural, pero procuramos ser justos en todo lo posible.

 

AHB: Capitán, nos llamó mucho la atención que hace rato al hablar con algunas reclusas nos manifestaron que estaban retrasando sus sentencias e inclusive nos dijeron varias que no tenían la menor idea de hasta cuándo se resolvería su situación.

CD: Bueno, quiero decirle que aquí  hay un departamento jurídico a donde ellas pueden acudir a pedir información de sus casos.

 

AHB: ¿Aquí en el Penal?

CD: Sí, aquí, ahí les deben de informar.

 

AHB: Capitán, al parecer hay dos señoras que quieren platicar con nosotros, con permiso de usted, vamos a hacerlo.

CD: Sí, adelante.

 

AHB: ¿Cuál es su nombre?

RECLUSA 9: Yo me llamo Lázaro Lujano y ella es mi mamá.

 

AHB: Señoras, hemos venido recorriendo el pabellón de ustedes y les decía a sus compañeras que…

RECLUSA 9: Sí, ya oímos. Yo nada más quiero agregar que ¿por qué a mi hermano se le tiene castigado por una carta que salió en el periódico?

 

AHB: ¿Cómo se llama su hermano?

RECLUSA 9: Juan Lujano. Inclusive el señor Capitán contestí esa carta y lo culpa a él.

RECLUSA 10: Lo acusó públicamente.

 

AHB: ¿Cuándo salió esa carta?

RECLUSA 9: Esa carta salió la semana pasada en ‘El Tribuna’.

 

AHB: Sí, porque nosotros también…

RECLUSA 9: Se le mandó a usted, iba dirigida a usted y ellos la publicaron.

 

AHB: Sí, precisamente a eso se debe la visita que estamos haciendo.

RECLUSA 9: Entonces el señor Capitán le contesta y acusa públicamente a mi hermano Juan. Yo le pregunto al capitán y a usted, ¿es delito eso como pata que lo tenga castigado?

 

AHB: Bueno, pues yo supongo que no.

CD: El que su hermano haya puesto la carta, no es el motivo por el que esta castigado.

RECLUSA 9: Entonces el señor Capitán le contesta y acusa públicamente a mi hermano Juan. Yo le pregunto al capitán y a usted, ¿es delito eso como para que lo tenga castigado?

AHB: No lo conozco.

RECLUSA 9: Inclusive ahorita a mí no me dejaban que me acercara con usted y el señor Belisario me aventó, porque yo quería hablar con usted.

 

AHB: ¿Usted que pide señora?

RECLUSA 9: Saber, saber porqué está mi hermano castigado, ¿por qué esta mi hermano castigado con nosotros? ¿por qué tanta injusticia con nosotros Capitán? ¿qué le hemos hecho?

RECLUSA 10: Y si lo acusan de que no trabaja es porque no lo dejan pasar para aquél lado y nada más lo tienen ahí y dio orden pata que no lo dejen pasar. Ahí está la consigna de que Juan Lujano no puede pasar para allá.

 

AHB: Les voy a pedir un favor señoras, que se dirijan a mí en esta plática, el Capitpan tendrá sus razones, yo quiero conocer las de ustedes.

RECLUSA 9: Por eso, ¿por qué a mi hermano le quitan todas las facilidades de que pase para aquél patio?

 

AHB: ¿Usted cree que le tienen mala voluntad?

RECLUSA 10: ¡Ah!, porque dice el Capitán que Juan está loco y que él lo puede comprobar de que está loco.

 

RECLUSA 9: Inclusive lo han tenido en la celda de castigo de los locos.

RECLUSA 10: Yo quisiera que usted lo viera y platicara con él, y nos dijera si realmente está loco; él está estudiado, quisiera que usted lo entrevistara.

AHB: Ojalá que tengamos la oportunidad.

 

RECLUSA 9: Ahora, es de la carta que se mandó fue para esto, para que vinieran cámaras y micrófonos, porque si nada más va  hablar gente que veo lo positivo y lo negativo no, pues no tiene caso que venga usted ni nadie, ¿o no?

AHB: Tiene razón.

CD: Lo único que tenemos de negativo es su hermano.

RECLUSA 9: Yo creo que aquí hay muchos negativos, Capitán…

CD: Sí, claro, es una prisión.

RECLUSA 9: Sí, es una prisión precisamente.

RECLUSA 10: También queremos que le den facilidades para que trabaje Juan.

RECLUSA 9: Yo sé señor Benavides, que esto no va a llegar a nada que se va a quedar en el aire.

AHB: ¿Cómo? ¿Por qué?

RECLUSA 9: Porque así es aquí, yo lo sé, lo sabemos por experiencia, siendo un Lujano siempre lo tildan de lo peor.

 

AHB: Bueno, vamos haciendo una cosa. Vamos a hacer un pacto aquí delante del Capitán; esto se está grabando, ¿sí?, pero se está grabando con el propósito de pasarlo íntegramente, hasta este momento el Capitán nos ha dicho que tenemos absoluta libertad de platicar con quien queramos, de preguntar todo lo que sea necesario…

RECLUSA 9: Pues fíjese que no ha habido completa libertad, porque ahorita me querían mandar a la guardia, porque no querían que yo hablara…

AHB: Bueno, pero ahora ya lo está haciendo.

RECLUSA 9: Pues sí, a duras penas y con aventones, pero gracias a Dios logré hablar con usted.

 

AHB: Le agradecemos la confianza. Queremos ser útiles como les dije a sus compañeras.

RECLUSA 9: Ojalá que esto no quede en el aire.

AHB: Esperemos que no. Y esperemos también que esta plática entre ustedes, el Capitán y yo, no les vaya a perjudicar.

RECLUSA 9: No, no, fíjese que el Capitán ha sido muy buena gente con nosotras, yo no tengo queja en lo personal mío de él.

RECLUSA 10: Ni yo tampoco, Nada más que usted sabe que a una madre que le ofenden a un hijo, pues…

AHB: Está en su derecho señora. Y qué bueno que hablen así, que defiendan a su hermano usted, y usted a qué mejor y más legítimo derecho que defender a su hijo. Muy justo que defiendan a su hijo. Muchas gracias señoras Lujano. Y nos despedimos de ustedes, agradeciendo al Capitán Domene, director del Penal, su atención en permitirnos esta visita. Ojalá que sirva de algo esto. Gracias Otra vez.

FOTO: Liliana Cavazos 

LILIANA CAVAZOS