GUSTAVO MENDOZA | MILENIO DIGITAL
16 de septiembre de 2015 / 07:54 a.m.

Monterrey.- Fue inaugurado una mañana lluviosa del 16 de septiembre de 1910, y en aquel entonces, el Arco de la Independencia era un monumento que imponía.

Hoy, ubicado entre las avenidas de Francisco Madero y Pino Suárez, ha quedado disminuido a una estructura que estorba para los miles de automóviles que transitan día a día por este cruce.

Considerado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia en Nuevo León como uno de los monumentos "más importantes" de Monterrey, el Arco desluce por completo.

Sólo en 1996 se restauró la escultura de la Alegoría a la Independencia, conocida popularmente como "la mona del Arco", en los talleres de la Escuela Industrial "Álvaro Obregón".

Entre los daños evidentes a simple vista están el desprendimiento de lajas de cantera, las marcas que han dejado los impactos de automóviles en su base, así como notorias grietas a lo largo del arco.

"Se trata de un monumento que, desde hace mucho, está pendiente su restauración", refirió Benjamín Valdez, coordinador de proyectos en el INAH.

Arco de la Independencia
El monumento fue inaugurado el 16 de septiembre de 1910 | ESPECIAL

UN GRAN MONUMENTO

La construcción del Arco fue producto de la serie de obras conmemorativas a festejar el Centenario de la Independencia, que encargó el entonces presidente Porfirio Díaz para todo el país.

Alfred Giles, arquitecto, y Pedro Cabral, constructor, se dieron a la tarea de levantar tal monumento en una ciudad que había quedado prácticamente destruida por la inundación de 1909.

Víctor Cavazos, investigador y responsable de la Colección Permanente del Museo del Palacio, destaca la carga simbólica del monumento que, para su época, debió ser "imponente".

"En su momento, por sí misma la pieza era imponente, aplastante... ahora nuestros vehículos y nuestras velocidades la han achicado, a tal grado que ni siquiera la vemos", apuntó el investigador.

La obra está llena de simbolismos. Las cadenas rotas y la corona española semi escondida en la mano derecha; con la izquierda levanta una esfera con la palabra "México" grabada.

La figura semidesnuda de la alegoría es una referencia a la "libertad", quizás inspirada en la libertad que comandó al pueblo en la revolución francesa.

"Lo malo es pensar que la obra es un obstáculo. No ha habido un criterio urbano para embellecer la ciudad. Haría falta contar con una rotonda para que la gente camine por el monumento y lo aprecie a su justa dimensión", opina Cavazos.

Arco de la Independencia
Arco de la Independencia

SEÑALAN RIESGOS

La afectación por la contaminación, el tráfico y la lluvia ácida ponen en riesgo al monumento, según evaluaciones del INAH.

Cuando se restauró la escultura, se detectó que su estructura interior tenía daños de corrosión. Aunque hacen falta estudios para determinar las afectaciones principales, no se desestima que la estructura de acero del arco también sufra el mismo riesgo.

A decir de Elsa Rodríguez, delegada del INAH en el estado, es necesario llegar a consensos con las autoridades municipales próximas, así como con los propietarios de los comercios ubicados en el perímetro del monumento.

"Tenemos que hacer una rotonda ahí que proteja al monumento y, después, hacer una restauración. Tenemos que llegar a consensos para atender la pieza", propone.