14 de noviembre de 2014 / 03:06 a.m.

Ciénega de Flores.- La suegra y el esposo de Jazmín Estefany Rivadeneira, detenida por el supuesto homicidio de su hijo de dos años, insistieron en que la joven es inocente, y que las autoridades están cometiendo una injusticia.

La señora San Juana Rodríguez Ibarra señaló que ambos, junto con el hijo menor de Fany, de apenas nueve meses, son los únicos familiares que hay en esta ciudad.

Todos son de Ciudad Juárez, Chihuahua, y llegaron a Monterrey hace apenas unos meses, en busca de mejores oportunidades de vida.

"Pues muy triste que estamos viviendo esta situación. Estamos viendo que con ella se está haciendo pura injusticia. Lo que de ella se dice pues no es cierto, no, porque ella quiere mucho a sus hijos", afirmó Rodríguez Ibarra.

Ellos habitan en la calle Villa del Carbón, en la colonia Villas de Alcalá, en Ciénega de Flores.

Ella y su hijo José Ernesto Mata Rodríguez se encuentran muy preocupados ante la situación legal que enfrenta la joven de 19 años, acusada del crimen de su propio hijo, Uzziel Bladimir.

"Pues necesitamos que nos digan qué es lo que piensan con ella. Ya que la suelten, o que nos digan, porque estamos ya muy desesperados. Ya no sabemos qué hacer", indicó.

Del mismo modo, de manera desesperada el ama de casa pidió a la Procuraduría de Justicia realizar una buena investigación, con el fin de que no se cometa un abuso.

"A las autoridades, por favor, se los suplico, que revisen, vean lo que el niño realmente tenía. Nosotros les hemos dicho que hay recetas médicas… ellos las tienen", agregó la señora.

Asimismo, precisó que Fany pasa por un proceso de duelo por la muerte de su hijo, alejada de su bebé de nueve meses, Dereck, quien la extraña en casa.

"(Ella está) Triste, por la injusticia que están haciendo: no ver a su hijo que se le va, y ni dejarle dar el último adiós. Pues está triste ella. Está también desesperada, con un gran dolor que siente ella, porque pues ya no lo va a volver a ver", concluyó.

El niño Uzziel Bladimir murió la noche del 25 de octubre, tres días después de que su madre supuestamente le propinara varias nalgadas, debido a que orinó sobre la cama.

Los familiares aseguran que el menor, prácticamente desde su nacimiento, sufría de problemas digestivos y estaba bajo tratamiento, por lo que le suministraban diversas medicinas.

FOTO Y TEXTO: Agustín Martínez