GUADALUPE SÁNCHEZ
12 de diciembre de 2016 / 10:38 p.m.

MONTERREY.- Han pasado 485 años desde su aparición en el cerro del Tepeyac, pero la virgen de Guadalupe es venerada con fervor hasta nuestros días.

Este 12 de diciembre fue una jornada que inició desde los primero minutos, los peregrinos no cesaron en sus demostraciones de fe en la basílica de la colonia Independencia.

De acuerdo a Protección Civil del Estado, se registró un número aproximado a los 160 mil asistentes al santuario.

Aunque cayó la noche el patio se llenó de luz, con las miles de velas encendidas, cada una con una petición especial hacia la virgen.

La semilla de la fe se ha sembrado en las nuevas generaciones, quienes perpetuarán el culto a la figura representativa de la madre, la Virgen de Guadalupe, quien recibió en su día miles de rosas y danzas en su honor.

Las mujeres y niñas acudieron ataviadas en ropajes similares a los de la guadalupana y a los niños, los caracterizaron como San Juan Diego.

Fue tanta la presencia de peregrinos, que las ultimas misas se suspendieron, para poder agilizar la entrada y salida de personas al templo.

El sonido local se insistía en ser pacientes, cuidar a los pequeños y dar oportunidad a los otros peregrinos ingresar a presentar sus saludos.

De acuerdo a la oficina de la Basílica, hasta el 12 de diciembre se tenía un registro de mil 515 peregrinaciones, tan solo 12 para el día de la virgen, pero el número de las que no se registran es superior, pues durante todo el día los peregrinos desfilaron hasta estar en presencia del altar.