24 de enero de 2014 / 03:35 a.m.

Monterrey.- Desde 2010 el delito de violencia familiar y el equiparable a la violencia familiar ha aumentado un 72 por ciento, los casos como el de Ingrid Jiménez que asesinó a su padre por defender a su madre cuando era agredida, es un ejemplo.

Para hacer un comparativo de la gravedad del problema hay que señalar que el total de denuncias interpuestas ante la Procuraduría de Justicia por violencia familiar y equiparable representaron un 21 por ciento, casi la misma cifra que alcanzaron todos los delitos patrimoniales que fue de un 23 por ciento.

En el Código Penal del Estado de Nuevo León se establece que la violencia familiar se sanciona con dos a seis años de prisión, pérdida de algunos derechos y el responsable será sujeto a tratamiento de rehabilitación médico-psicológico.

En tanto el equiparable a violencia familiar, es decir lesiones, contra el cónyuge, concubina o familiares hasta en cuatro grado ameritan también de dos a seis años de prisión.

Aunque las víctimas están adoptando la cultura de la denuncia, la cifra negra está presente.

Iniciativa privada y organismos intermedios han hecho énfasis en esta problemática, incluso en 10 de las conferencias de prensa mensuales para dar a conocer los resultados de incidencia delictiva se abordó el tema de violencia familiar.

Los datos más recientes, hasta noviembre revelaron que hubo 11 mil denuncias. Aunque ningún municipio de salva de presentar casos, García encabezó la lista con una tasa de 370 denuncias por violencia familiar por cada 100 mil habitantes.

Juárez fue el primer lugar en lesiones con 110 denuncias por cada 100 mil habitantes.

La conclusión de los organismos apunta a una deficiente política pública para combatir la problemática social.

Sandra González