UBALDO REYNA
14 de julio de 2016 / 09:05 p.m.

MONTERREY.- La violencia y la inseguridad se han incrementado poco a poco en la región citrícola del estado.

En los últimos meses los robos y asaltos han sido parte de la rutina diaria que tienen que enfrentar miles de habitantes de municipios como Linares, Montemorelos y Allende, y lo anterior se ha estado presentando aún con la presencia de corporaciones como Fuerza Civil y Policía Militar, que en fechas recientes comenzaron a tener mayor presencia en la zona.

En el caso del municipio de Linares en los últimos días se registró el secuestro de un empresario del transporte. Días después autoridades recibieron el reporte del intento de privación de la libertad de otro comerciante del mismo municipio, aunque no se logró confirmar si este efectivamente se concretó.

Los robos y asaltos han sido constantes en el municipio de Montemorelos, recientemente se atendió el asalto a una gasolinera en la zona centro donde dos delincuentes en motocicleta se llevaron 7 mil pesos, un par de días después bajo el mismo modo de operación dos asaltantes llegaron a un restaurante de pollo frito y se llevaron 70 mil pesos producto de las ventas del fin de semana.

Apenas la mañana de este miércoles de nueva cuenta se registró otro asalto en Montemorelos, cuando dos sujetos llegaron a un negocio de venta de celulares y lograron apoderarse de 20 equipos con un valor de casi 80 mil pesos, todos los atracos fueron en pleno día.

Hablando del municipio de Allende la tarde del martes se registró la movilización de corporaciones policiacas tras el reporte de un intento de secuestro que fue frustrado por familiares de la víctima, pero dos días después la madrugada de este jueves, una joven madre de familia de 25 años pierde la vida en el hospital luego de un ataque a balazos cuando viajaba con un hombre también en esta localidad.

Por parte de las autoridades se ha mencionado que los operativos son constantes y que se tiene coordinación con las corporaciones estatales y federales para frenar estos delitos, pero la realidad en la región citrícola parece ser muy diferente.