23 de junio de 2014 / 01:46 p.m.

Monterrey.- En unos días concluye junio, uno de los meses más calientes y el más violento también.

Las cifras oficiales indican que en el sexto mes dispara las denuncias por violencia familiar, hecho que las autoridades ligan a la abrumadora ola de calor. 

"Es un problema que existe a través el tiempo, pero como todos los fenómenos psicológicos tienen épocas, en las que aumenta su frecuencia", mencionó Juan José Roque Segovía, director de Salud Mental de la Secretaría de Salud.

El calor aumenta el consumo de alcohol, y el 70 por ciento de las agresiones en el hogar ocurren cuando la persona ya trae unas cervezas encima.

En la página de la Procuraduría de Justicia, en el rubro de violencia familiar, se detectó que en junio de 2011 se registraron 825 denuncias fue la segunda denuncia más alta solo luego de mayo con 858, en junio de 2012 se registraron 1050 denuncias y en junio del 2013, 1201. En ambos casos fueron las denuncias más altas de su año.

Alternativas Pacíficas, instancia dedicada a la protección de mujeres y niños violentados, también alerta sobre esta situación.

"Generalmente tenemos una tendencia entre 23 a 30 casos mensuales, obviamente los meses que son de calor, junio, julio, se dispara hemos tenido hasta 40 denuncias por mes, si es notorio esta parte (violencia)", dijo, Laura Villanueva de Alternativas Pacíficas.

Lucía, nombre ficticio para proteger su identidad, es uno de esos tantos casos. Por 10 años soportó los abusos verbales, sicológicos y físicos de su marido. Un día, decidió escapar con 6 de sus hijos. Aunque han pasado 12 años desde este calvario, ella no olvida que los peores momentos coincidían con los meses más calientes.

La Secretaria de Salud estima que la violencia familiar se dispara un 30 por ciento en los meses de junio a agosto, al igual que los suicidios, en un 50 por ciento. Monterrey es una plaza sofocante, donde las temperaturas rozan y en muchas ocasiones superan los 40 grados.

"El aspecto de violencia, se arregla en la misma familia, no hay tratamiento externo, no hay medicamentos, ojala hubiera, pero la verdad es que se arregla por terapias en familia", dijo, Juan José Roque Segovía.

El Semáforo del Delito muestra que, invariablemente, cuando el clima empieza a ser más benévolo, las cifras de violencia familiar empiezan a caer. No obstante, para los organismos que combaten este flagelo, el problema pasa más por un factor cultural.

"Como nos educan desde pequeño, en el sentido de las cuestiones de igualdad, en las cuestiones de violencia familiar hablamos de una situación que invade de un derecho muy particular que sobre todo tiene que ver con la dignidad de la persona", mencionó Laura Villanueva.  

En resumen, si la tendencia se mantiene, estamos viviendo la peor temporada del año para las familias regiomontanas. Se trata del único delito que las autoridades no han logrado ni siquiera contener.

Foto: Archivo

LUIS GARCÍA