MARILÚ OVIEDO
25 de mayo de 2015 / 10:55 a.m.

Monterrey.- La automedicación no es cosa de juego. Desafortunadamente es una práctica que se sigue dando a pesar de los esfuerzos del sector salud. Las personas se toman lo primero que encuentran para "sanar" algún cuadro gripal y gastrointestinal, como diarrea, vómito; entre otros padecimientos.

"Puede la automedicación causar dependencia o adicción, en extremo causar intoxicación y a veces la muerte de personas", señaló la doctora Sandra Gracia Vázquez.

Según especialistas, en el área de la salud, el 80 por ciento de la población en México se automédica y una de las principales excusas es la falta de tiempo para ir con el médico, pero también el costo de las consultas.

Los motivos más comunes de la automedicación son el temor a la consulta, la confianza en lo recomendado por la familia o amigo y el exceso de información publicitaria.

No obstante, tome en cuenta que esta práctica conlleva sus riesgos, ya que enmascarara o altera otra enfermedad dificultando el diagnóstico o facilitando uno erróneo, además de las reacciones Alérgicas que van desde una intoxicación hasta la muerte.

"Los mexicanos comúnmente en casa, con la mamá, que es la principal guía de la automedicación, dice: le cayó bien a mi marido cuando le dio gripa y guardan el poquito antibiótico que les sobró y se lo dan a otro familiar", indicó el doctor José Solano.

Según especialistas, el 30 por ciento de los pacientes que ingresan a un hospital es por el efecto adverso de un medicamento.

La Comisión de Arbitraje de México (Coesamed) han atendido 120 quejas en lo que va del año, algunas de ellas derivadas de problemas de la automedicación.

"El paciente sigue evolucionando más y ya para cuando regresa ya trae una perforación, una complicación del abdomen y posteriormente llegan y se quejan de que no fueron atendidos con oportunidad", manifestó el doctor Nemecio López Vargas, comisionado de Coesamed.

Charly es un joven que decidió automedicarse. Presentaba sólo un cuadro gripal, pero durante dos meses tomó de todo, pero al paso de las semanas, su situación empeoraba.

"Mi situación estaba empeorando y mi cuadro más crítico fue cuando ya ni siquiera podía caminar, me agitaba al caminar, bajarte una escalera me empezaba a ahogar, me faltaba el aire", señaló.

El resultado fue dos meses internado por una neumonía. Los médicos le advirtieron a sus padres que su vida estuvo en riesgo.