Luis García 
18 de mayo de 2014 / 01:42 a.m.

Monterrey.- A 11 metros de profundidad, en el Barrio Antiguo, un grupo de hombres topo trabaja a marchas forzadas para concluir su trabajo hacia el mes de agosto. Su labor, el túnel que conectará la estación Zaragoza de la Línea 2 del Metro con la estación Santa Lucía, de la Línea 3, registra un 35 por ciento de avance.

Junto al secretario de Obras Públicas, Luis Marroquín, y al director de Metrorrey, Javier de la Garza Vidal,  las cámaras de Telediario recorrió los trabajos subterráneos, que se realizan en forma simultánea en 3 frentes.

La complejidad de la obra es tal que la empresa constructora avanza 6 metros por día, explicó Marroquín, pues un error de cálculo podría generar un derrumbe fatal.

"Es un trabajo muy minucioso, aparentara ser un trabajo burdo, sin embargo se tiene que hacer con mucho cuidado, estamos midiendo con la mayor tecnología cada paso que damos, estamos garantizando la seguridad del área y de la zona", indicó el funcionario estatal.

En la media luna que da forma al túnel se encuentran decenas de tubos que soportan el peso de la estructura. Lo laborioso de este proceso es lo que impide avanzar más rápido en los trabajos.

"Se instalan enfilajes, que son tubos de acero de 12 metros, formando una media luna, un arco, y en esta parte, una vez que se instala este enfilaje y se le da forma al arco se sigue la excavación, esos tubos de acero lo que hacen es darse estabilidad al terreno para poder que no se nos vengan abajo", destacó el secretario de Obras Públicas.

Hasta hace unos meses, el área en la cual se construye el túnel era una especie de río que impedía realizar las maniobras. Sobre la calle Padre Mier, en la zona  restringida al tránsito vehicular y peatonal, 40 bombas instaladas estratégicamente se encargan de drenar el agua día y noche.

Si dejaran de funcionar, una planta de energía entraría al quite o, de lo contrario, todo se inundaría. Una vez que los trabajos concluyan y los vagones del Metro recorran el lugar, este drenaje no cesará, y por el contrario se reforzará con pluviales y la impermeabilización del túnel.

"Debemos de llegar a 210 bombas aproximadamente, y estamos extrayendo en estos momentos 300 litros de agua por segundo, para poder asegurar que estemos trabajando con los niveles freáticos al nivel requerido…no tenemos riesgo de inundación, no se puede permitir", refirió Marroquín.

Hacia el mes de enero la empresa constructora entregará esta obra, lo dará pie a la instalación electromecánica, que incluye las vías y la catenaria por las que harán el recorrido los vagones del Metro.