FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL
6 de diciembre de 2015 / 10:42 a.m.

Monterrey.- Es una de las la entradas de Monterrey para quienes vienen del aeropuerto.

Y sin embargo, la impresión que reciben los viajeros no es la de una gran metrópoli, sino la de un pueblo abandonado, sin recursos, y totalmente destruido.

Llegar a la ciudad por la autopista que viene del aeropuerto y luego tomar la avenida Ruiz Cortines, puede ser decepcionante. Baches, pavimento en mal estado, un camino angosto que para nada se antoja llamarlo avenida, ni calle.

A pesar de ser una ruta muy transitada, dicha avenida está en el total abandono pues desde hace tiempo requiere una buena ‘manita de gato’.

El constante ir y venir de los vehículos, principalmente del tránsito pesado, como camiones y tráileres, ha destruido el pavimento.

Grandes tramos están cuarteados, otros lucen agujeros, y en algunas partes, no se sabe si es polvo o realmente es un camino de tierra. Pero es polvo, porque se trata de un paso vial elevado que cruza por encima de la autopista al aeropuerto.

Este camino es la opción que siguen quienes vienen de la terminal aérea y entran a la zona oriente de Guadalupe, así como de aquellos que están inconformes con el pago de la caseta, y deciden salir por esta vía.

Cruzar por ahí desalienta a cualquier automovilista, y quizá sea para que mejor engrosen las arcas del erario mediante el pago de la caseta.
Pero de todas maneras, para el viajero que llega a la ciudad, es una pésima impresión.