MAYTE VILLASANA
19 de febrero de 2017 / 03:39 p.m.

APODACA.- En un comedor repleto, y el cual siempre lució ordenado, los militares compartieron la mesa junto a sus mandos y frente a otras autoridades para festejar su día.

Disfrutaron de diversos números musicales, que si bien aplaudieron efusivamente, nunca los hicieron perder la compostura, ni siquiera cuando el ballet folclórico de la Universidad Autónoma de Nuevo León se lució con sus mejores pasos.

Lo cierto es que dentro de su solemnidad, así vivieron los elementos castrenses su festejo, en el campo militar de la Séptima Zona, ubicado sobre la Carretera a Laredo.

Aunque la presentación fue emotiva, la disciplina de los soldados se hizo notar y sus cuerpos permanecieron siempre firmes ante la contagiosa música regional.

Los militares también fueron reconocidos con una canción interpretada por Lorenzo de Monteclaro, uno de los mayores exponentes del género musical norteño y ranchero.

Las sorpresas para premiar su labor y entrega no pararon ahí, porque al festejo no podía faltar el tradicional mariachi.

En el evento se montó una escena protagonizada por una pareja de soldados y un menor de edad, acto que reflejó el orgullo que el niño sentía por sus padres.