ZYNTIA VANEGAS
27 de abril de 2016 / 06:41 a.m.

Monterrey.-Las banquetas o aceras son de uso exclusivo de los peatones, es el espacio para caminar sin riesgo de ser víctima de atropello por los automovilistas; sin embargo, hay zonas del centro de la ciudad donde su paro queda completamente obstruido.

Basta recorrer avenidas como Juárez, Cuauhtémoc, Colón o Pino Suárez para ver un sin fin de comerciantes que se instalan sobre las aceras, obligando a los peatones a descender en el asfalto, sin importar que muchas de estas arterias sean de comercios frecuentados por amas de casa con niños de brazos.

Pero no todo está en el Centro de Monterrey. Hay sitios con hospitales donde no sólo debe imperar la cordura del automovilista para no estacionarse en doble fila, sino también la de la autoridad para hacer inspecciones que eviten que las aceras sean obstaculizadas.

Un ejemplo es alrededor de la Clínica 33 del IMSS, en donde espacios exclusivos, así como entradas y salidas de ambulancias, son bloqueadas por puestos de comida y autos en segunda fila.

Hay algunos que son ampliamente conocidos en la zona, por instalarse desde hace años, sin embargo, el problema es que con o sin permiso de la Dirección de Comercio, se impide el libre tránsito peatonal.

Otro ejemplo es la calle 5 de Mayo, en donde diversos comercios se instalan no sólo en las aceras, sino en los espacios para estacionamiento, obligando doblemente a que el peatón camine por la calle, la cual es transitada por transporte urbano y particular.

Algunos incluso respetan mucho menos, pues instalan los puestos informales no sólo en parquímetros, sino en cajones para discapacitados.

La pregunta es ¿Dónde se encuentra la autoridad revisando estos comercios, y Tránsito revisando el flujo adecuado de automóviles?