nelson valdez | @nelvaldez 
13 de febrero de 2017 / 04:20 p.m.

MONTERREY.- Una masa de aire gélido comenzó a formarse en el ártico los primeros días de febrero de 1899 comenzando a afectar primeramente a las praderas canadienses con temperaturas de hasta -45°C.

La onda gélida continuó su avance afectando el norte de Estados Unidos, con temperaturas igualmente frías y nevadas históricas en gran parte de esa zona y el noreste del vecino país.

Para el sábado 11 de febrero, el intenso frente ártico se encontraba sobre Texas, amenazando con llegar a Monterrey y el noreste de México al día siguiente. Las temperaturas en ciudades como San Antonio cayeron rápidamente al paso del frente, hasta valores de -15°C. Dallas reportó un valor de -23°C.

Ese sábado 11 de febrero, Monterrey disfrutaba de un día mayormente despejado con una temperatura que por la tarde osciló entre los 20°C y 25°C en la ciudad.

Conforme llegaba la noche de ese sábado, el cielo comenzó a tornarse más nuboso y para la noche el viento comenzó a soplar del norte. El intenso frente frío llegó a la ciudad durante la madrugada del domingo 12, descalabrando el termómetro rápidamente mientras los regiomontanos dormían.

Entre el domingo 12 y lunes 13 de febrero la temperatura registrada en Monterrey alcanzó los -12°C, un valor que fue histórico y no se había sentido, a decir de los pobladores, desde hace muchos años.

No podemos más que imaginar el impacto y asombro que esa onda gélida causó en los regiomontanos. Un evento invernal impresionante y que nos hace reflexionar en lo que pudiera suceder en Monterrey si un evento similar ocurriera en nuestros días.