AGUSTÍN MARTÍNEZ
9 de octubre de 2017 / 07:27 p.m.

MONTERREY.- Cuando suena la alarma de servicio en la Estación de Bomberos, el corazón se acelera en automático. La adrenalina comienza a fluir, y las ganas de servir se acrecientan.

El bombero está cierto de que hay que ir a combatir ese siniestro. De lo que no está seguro es si regresará a su base, con sus compañeros… con su familia.

La muerte de Rubén Fernando Rodríguez Hernández tomó a todos por sorpresa.

'Fue un bombero que lo dio todo por la gente'
El joven de 33 años, que creció en la colonia Jardines de la Pastora y residía en Santa Catarina, dejó esposa y tres hijos, de 9, 3 y 1 año, respectivamente. | FOTO: ESPECIAL

Una de las personas más cercanas a él en el trabajo era su comandante operativo en Bomberos-Guadalupe, Ismael Duarte Ovalle.

En la empresa de productos de plástico y cartón, ubicada en las avenidas Israel Cavazos y Pablo Livas, el calor extremo calcinó muros y placas de concreto, al grado del colapso.

El joven de 33 años, que creció en la colonia Jardines de la Pastora y residía en Santa Catarina, dejó esposa y tres hijos, de 9, 3 y 1 año, respectivamente.

"Él dio todo por la gente. No le importó estar en cualquier situación por mas riesgosa que fuera siempre trató de dar el 100 por ciento", dijo.

"Era un chavo muy alegre le gustaba convivir y bromear con todos nosotros...era una persona muy integra", mencionó.

La fachada de la Estación de la colonia Agua Nueva luce un moño negro en memoria de Rubén Fernando. Sus compañeros extrañarán sus ocurrencias, y también su disciplina y entrega en el trabajo diario.

Quienes se desempeñan en las áreas de auxilio saben de los riesgos que a diario pueden presentarse.

Rodríguez Hernández también colaboraba en Bomberos de Nuevo León.

Sus restos comenzaron a ser velados en los funerales Del Pueblo, en Guadalupe.

Se tiene previsto llevar a cabo una guardia de honor en la Central de Bomberos a las 8:00 horas del martes, y por la tarde será despedido en un panteón de la misma localidad.




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