FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL
2 de septiembre de 2015 / 12:34 p.m.

Monterrey.- 13 personas concluyeron satisfactoriamente el Tratamiento de Adicciones del Tribunal Superior de Justicia, un proyecto que podría beneficiar a más gente si existiera el presupuesto necesario, según sus organizadores.

Tras entregarles sus diplomas, con el que quedan borrados los antecedentes penales que ameritaron entrar a este tratamiento, el titular del Poder Judicial del Sector Salud, Carlos Emilio Arenas Bátiz, y la magistrada que puso en marcha ese sistema, Graciela Guadalupe Buchanan Ortega, coincidieron en que el universo de personas que requieren tratamiento es mucho mayor que los 13 que se graduaron, sin embargo existen dos factores.

El reto, según Buchanan Ortega, es la creación de más tribunales, y la variable del perdón familiar.

Dijo que en muchos de los casos, la víctima otorga el perdón a su victimario, pues generalmente se trata de delito de violencia familiar, y eso impide que lleguen a un tribunal donde los puedan someter a un tratamiento contra las adicciones.

Por su parte, Arenas Bátiz explicó que este procedimiento busca lograr la rehabilitación, reducir la incidencia delictiva relacionada con el abuso de drogas y alcohol y resocializar al individuo, basándose en una figura jurídica que permite la suspensión del proceso penal a quienes ingresan a un tratamiento para adicciones, siempre y cuando sean delitos menores y se trate de la primera vez.