VÍCTOR SALVADOR CANALES | MILENIO DIGITAL
7 de agosto de 2015 / 08:44 p.m.

Monterrey.- Para el gobernador electo, Jaime Rodríguez Calderón, la Secretaría de Educación está muy gorda y debe "adelgazar", eliminando a la excesiva burocracia.

Rodríguez Calderón acudió a la primera reunión de transición en materia educativa.

"Deseo saber cuántos maestros se desempeñan como funcionarios también; cuántos educadores están comisionados al sindicato al que pertenecen, y si lo están haciendo sin o con salario del Gobierno", indicó Rodríguez Calderón.

Agregó que también quiere conocer cuántas escuelas primaria, secundaria, y de educación superior están funcionando, cuáles tienen poca asistencia y que sobran áreas de clases, mientras en otras faltan.

El gobernador electo afirmó que le gustaría que hubiera más y mejor atención al maestro y les hizo saber a los funcionarios de esa dependencia, encabezada por Edmundo Guajardo Garza, que les ayuden para poder hacer un diagnóstico del estado actual.

"El Bronco" afirmó que les pide algo muy importante: "que nos hablen con la verdad, porque si partimos de la verdad, todo será mejor".

Externó su preocupación en el sentido de que muchos alumnos de secundaria pasen a la preparatoria con calificaciones bajas, de "panzazo", como se dice.

"Y luego en algunos casos no puedan con la preparatoria, lo que demuestra que no estamos haciendo bien nuestro trabajo", precisó.

Jaime Rodríguez Calderón enfatizó en que se propone, con la ayuda de ellos, crear un gran proyecto educativo para ejercerlo en su sexenio.

Con relación a que en esta administración de Rodrigo Medina, cuatro han ocupado el cargo de titulares de la Secretaría de Educación, sorprendió a los integrantes de los dos equipos al afirmar que con él no sucederá así.

La explicación que dio fue que quien sea secretario de Educación, como la gran mayoría de sus colaboradores, no deberán ser postulados a ningún otro cargo, garantizando la permanencia de ellos en su responsabilidad.

Sin decir la palabra, obviamente que se refirió a evitar el "chapulineo" que tan demandado estuvo en las dos últimas administraciones, la de Natividad González Parás y la de Rodrigo Medina.