ISRAEL SANTACRUZ
9 de agosto de 2017 / 10:40 p.m.

MONTERREY.- Apenas cumplió la mayoría de edad, Liliana salió de Tamazunchale, San Luis Potosí, en busca de un futuro mejor, pero no pensó que a su llegada a Monterrey su destino sería incierto y desolador.

A los meses que arribó a la Sultana del Norte conoció a Javier, con quien contrajo nupcias y posteriormente tuvo una pequeña, a quien nombraron Jade.

La relación entre Liliana y Javier Rodríguez Garza era armoniosa, aunque la economía no era la mejor. Liliana como empleada de limpieza en casa y luego consiguió un trabajo en una cadena de supermercados, en tanto que Javier en diversas labores.

Hace tres meses llegaron hasta un cuarto de renta, ubicado en la colonia Mirasol, en Monterrey. Llegaron sin muebles o ropa, más que la que llevaban puesta. La pareja y su hija dormían en el suelo, motivo por el cual la propietaria de la casa les prestó una base y colchón para descansar mejor.

Serios, reservados y muy silenciosos, los integrantes de la familia nunca molestaban a los otros renteros, señalaron vecinos de la propiedad, quienes argumentaron que rara vez escuchaban a la pequeña Jade gritar o llorar.

De pronto el pasado jueves 3 de agosto, cerca de las 5:30 de la tarde un automóvil particular llegó hasta la casa, y Javier corrió a la planta baja con la pequeña Jade en brazos, completamente inmóvil.
Detrás de él corría Liliana, quien con dificultades intentaba cerrar la puerta. Lo único que supieron los vecinos era que la pequeña estaba mal de salud. Pocas horas después se enteraron que la niña falleció producto de un golpe en la cabeza.

La autopsia arrojó que la causa del fallecimiento fueron dos golpes que provocaron fractura de cráneo. Tras los hechos la pareja acudió a la casa de renta para informar que saldrían de la propiedad para evitar los malos recuerdos de haber perdido a su hijita, y que por los pocos muebles que fueron adquiriendo y por la ropa volverían después. Sin embargo no han vuelto.

La Procuraduría de Justicia del Estado ejecutó orden de aprehensión y trasladó al Penal del Topo Chico a Javier Rodríguez Garza como presunto responsable de la muerte de su hija, y será el Juez de Control quien resuelva su situación legal.



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