GUSTAVO MENDOZA LEMUS
6 de febrero de 2017 / 10:18 a.m.

MONTERREY.- Para libros usados, viejos o ediciones extrañas, el bibliófilo no tiene más opción que acudir a la calle Guerrero en pleno centro de Monterrey.

En la llamada calle de los libros, la librería Cerda es el establecimiento más famoso donde se puede encontrar prácticamente todo lo que un amante de los libros espera, desde tratados de medicina o sociología hasta libros antiguos y ediciones agotadas.

MILENIO Monterrey conversó con los propietarios de algunos de los libreros de la zona, quienes expusieron las dificultades actuales del negocio y de cómo se mantienen gracias al interés de los amantes por los libros.

                                      Historia de La Cerda
En realidad, la librería Cerda ocupaba tres locales instalados en casonas antiguas del centro. Sus altos techos y sus muros de sillar así lo atestiguan.

Don Vitaliano Cerda Martínez, abogado de profesión, inició el negocio hace más de 35 años y hoy es atendido principalmente por la familia. Su esposa, María Guadalupe Martínez de Cerda, es quien ahora dirige el negocio.

Además de libros, en el local también se encuadernan tesis, sacan copias y se reparan publicaciones de manera artesanal. El negocio era próspero hasta que la tecnología empezó a facilitar el acceso al conocimiento.

Originalmente el establecimiento era más grande, pero en los últimos años el local ha ido cerrando accesos debido a la baja demanda que tiene el libro.

“Como que el libro va quedando en un segundo plano gracias al internet. Pero cuando empezamos, era algo novedoso porque aquí encontraban libros antiguos, ediciones agotadas o ejemplares a buen precio”, relata María Guadalupe Martínez de Cerda.

De las curiosidades resalta una biblia editada en el siglo XVII, forrada en piel, compuesta por 12 tomos; así como diversas publicaciones del año 1800.

En el local se puede encontrar de todo: libros de historia, sociología, literatura en diversos idiomas, tratados, de cocina, fotografía, arte, yoga y de superación personal, aunque las sorpresas no faltan entre sus repisas atestadas de libros.

“Fuimos de los primeros en llegar aquí, después empezaron a llegar el resto de los locales, pero somos la calle del libro usado”, afirma.
Señala que continuarán hasta que haya oportunidad de seguir vendiendo libros.

“Aquí estaremos pero sabemos que todo es un ciclo. El libro es el libro y sigue siendo importante pero no sabemos hasta cuándo”, expresa.

                                    Calle de los libros
Son seis los establecimientos que venden libros usados o viejos en la calle Guerrero, convirtiéndola en un punto sin igual en Monterrey.

Además de la librería Cerda están la Nacional, la Victoria, Max Librería y el establecimiento de Roberto Oviedo; además La Atenea, situada sobre la calle Modesto Arreola casi esquina con Juárez.

Cada uno de los locales tiene temas específicos para la venta, que también intercalan con el comercio de discos formato LP, casetes y servicios relacionados con la edición y publicación.

Otros sitios donde se venden libros usados o viejos son la librería El Libro Barato (Mariano Jiménez y Reforma), así como el Corredor Cultural de la calle Mina, en el Barrio Antiguo, aunque sólo se instalan los domingos.