MARILÚ OVIEDO
15 de junio de 2015 / 10:54 a.m.

Monterrey.- Desde hace años, el primer cuadro de Monterrey se está "cayendo en pedazos".

Aunque la problemática se ha expuesto a las autoridades por los más de mil 500 predios abandonados y algunos extremadamente deteriorados, no se ven avances.

Juan Manuel es un indigente que aprovecha las ruinas de lo que años atrás fueron negocios de diferentes giros en la calle Washington.

Entre periódico, cartón, escombros e incluso desperdicios de comida, el hombre de 65 años muestra el espacio que se ha convertido en su hogar.

"Era una como discoteca de jóvenes fresas y allá había show, de eso hace como 10 años ó 20?, pues no sé, aquí era una ferretería y aquí era quien sabe qué, pero la entrada estaba por acá y aquí esta otra puerta, la barra y aquí había show de yo no fui, de yo tampoco fui", comparte el hombre.

Este abandono ha provocado que Juan Manuel se llene de "vecinos", o "tocayos", como les llama a las personas que cohabitan junto a él la zona centro.

"Se robaron las tazas, se robaron todo, se robaron los espejos y han quemado han hecho lumbres, la gente que es de aquí que no son de Monterrey. ¿De dónde vienen? Son indigentes de: Honduras, Nicaragua, Guatemala, Salvador, Cuba, Haití, que no brincan para allá porque allá no los quieren, Nuevo León ahí te van", asegura el indigente.

Calles de Monterrey, la casa de los migrantes
El centro de Monterrey no sólo forma parte de la vida de los indigentes, sino que también forman parte de los múltiples accidentes de las casonas antigüedad | MARILÚ OVIEDO 

A pesar del boom de indigentes, todavía hay ciudadanos que habitan el centro, se enfrentan a un panorama desolador: banquetas en pésimas condiciones, viviendas cuarteadas y en malas condiciones. La exigencia de los vecinos para la autoridad es recurrente.

"De verdad es un maratón caminar por estas calles y sobre todo la inseguridad con tantas casas descuidadas que de alguna manera tiene que encontrarse el medio de que los dueños puedan arreglar, vender, modificar no sé, pero en realidad es insalubre", menciona Silvia González, vecina del sector.

El centro de Monterrey no sólo forma parte de la vida de los indigentes, sino que también forman parte de los múltiples accidentes donde varias personas se han visto lesionadas por la forma en que se encuentran.

En el 2011, se derrumbó la marquesina de un edificio ubicado en la avenida Benito Juárez y Calzada Madero. El saldo fue de cinco personas heridas.

El año pasado una mujer resultó lesionada cuando cayó otra marquesina en Juan Zuazua y Madero.

En julio también del 2014 otra propiedad con más de 100 años de antigüedad se derrumbó en el cruce de Washington y Emilio Carranza; y otro accidente ocurrió en Doctor Coss y Tapia.

Calles de Monterrey, la casa de los migrantes
La exigencia de los vecinos para la autoridad es recurrente | MARILÚ OVIEDO