5 de febrero de 2014 / 12:23 a.m.

Monterrey.- El arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, dijo que de ahora en adelante la misa en las iglesias católicas cambiarán: no habrá el clásico saludo de mano al momento de la paz y la hostia se entregará en la mano a los feligreses, todo para evitar más contagios de la influenza.

Al conocer los casos de esta enfermedad que se ha propagado y que ha causado inclusive la muerte de al menos tres personas en Nuevo León, los sacerdotes han sido ordenados para que se lleve a cabo de esa manera la celebración.

En años anteriores, cuando la influenza tomó mucha fuerza hubo incluso el cierre de algunas iglesias que no oficiaron misa, porque la aglomeración de gente es lo que hace que la enfermedad contagie a más personas.

Sin embargo, monseñor manifestó que en esta ocasión, las iglesias permanecerán abiertas al público para que se lleve a cabo la santa misa.

IRAM OVIEDO