Luis García
17 de febrero de 2014 / 03:49 p.m.

San Nicolás de los Garza .- La  sobrepoblación existente en los tres penales del estado, combinado con otros factores, ha convertido a las cárceles municipales de la zona metropolitana en auténticos "minipenales".

Uno de los casos más evidentes es en San Nicolás de los Garza cuyo Cedeco, que en teoría debe funcionar como celdas preventivas para retener por algunas horas a responsables de faltas administrativas, albergó, durante 2013 a poco más de 60 procesados de la justicia por delitos diversos, que iban desde homicidio hasta otros del fuero federal.

No obstante, las instalaciones carecen de la seguridad necesaria para la estancia de dichos procesados, que tradicionalmente esperaban la resolución jurídica de su caso en alguno de los centros penitenciarios estatales.

"Muchos de ellos, algunos buscando un amparo, evitaban el traslado de otro procedimiento legal, que es largo, paras quedarse en esta cárcel, cuando nuestra cárcel, de entrada no está preparada para ello, y no es una competencia ni instancia de nosotros tener reclusos", sostuvo Pedro salgado Almaguer, alcalde de San Nicolás.

Bajo este modelo de cárcel distrital, el municipio tuvo bajo su resguardo ladrones, homicidas, vendedores de drogas e incluso, policías del estado y municipales relacionados con delitos graves.

Con un palacio de Justicia a unos metros de distancia, el Cedeco se fue llenando poco a poco de estos reos, que aprovecharon la coyuntura y evitaron su traslado mediante un amparo.

Pero el lugar no está acondicionado para ello, pues la seguridad en estas instalaciones no corresponde a la de un penal.

De la puesta principal del Cedeco hasta la entrada al área de celdas hay apenas unos metros que se recorren por un pasillo.

Una puerta que abre con tarjeta es la única división. Ya dentro, en un pequeño espacio se encuentran los separos de hombres, mujeres y menores de edad.

Todas las puertas tienen candados, pero no más. Y aquí, en este lugar, San  Nicolás tenía reos peligrosos, sin un respaldo del Gobierno Estatal en la figura de celadores o apoyos económicos.