EDUARDO MENDIETA Y SYNDY GARCÍA
24 de octubre de 2016 / 01:00 p.m.

MONTERREY.- Casas de apuestas establecidas en Monterrey desvanecen como bocanada de humo la Ley de Protección contra la Exposición al Humo del Tabaco de Nuevo León, ya que ante la escasa supervisión de la Secretaría de Salud estatal, los clientes pueden fumar a sus anchas pese a la prohibición.

A unos días de que el Congreso del Estado busque modificar la ley, MILENIO Monterrey hizo un recorrido por algunos establecimientos, donde se comprobó que la ley es letra muerta, pues no existe la vigilancia de parte de la dependencia que encabeza Manuel de la O Cavazos, y la Subsecretaría de Regulación y Fomento Sanitario, a cargo de Emilio Jacques Rivera.

En los casinos New York, de Vista Hermosa; el Hollywood, de Obispado; el Winland, en la colonia Altavista; y el Jubilee, al sur de Monterrey, se pudo ver cómo los jugadores y jugadoras encendían sus cigarrillos, con ceniceros en el lugar.

Después de dos semanas en las que los negocios del giro de apuestas habían permanecido operando libre de humo, desde la semana pasada, los casinos volvieron a permitir a sus clientes violar el reglamento.

harán cambios a la ley antitabaco

Los diputados locales podrían votar esta semana uno de los tres posibles escenarios de propuestas que se plantearían en relación a la ley antitabaco.

El primer escenario está en que se quede la ley como está, pero establecer en ella que sea reformado el reglamento por parte del Gobierno Estatal.

En el segundo plan está homologar la Ley Antitabaco con la federal, pero precisando que no hubiera al interior de los establecimientos áreas de fumar, sino afuera en terrazas.

El tercer proyecto implica incluir la homologación a la ley federal y dejar en manos del Ejecutivo estatal la elaboración de un reglamento consensuado.

Los restauranteros insisten en tener espacios para fumadores pese a la polémica generada por la ley antitabaco en el Congreso y tomarse en cuenta el derecho de los fumadores que acuden a los restaurantes a consumir un cigarro.