VÍCTOR MARTÍNEZ
19 de julio de 2017 / 09:50 a.m.

JAPÓN.- A orillas del río Otawa, se encuentra un monumento imponente. Se trata del Castillo de Hiroshima.

Fue construido entre los años 1592 y 1599, y aunque el bombardeo de 1945 casi lo derribó por completo, fue reconstruido y sus paredes y belleza histórica lo llevaron a ser designado Tesoro Nacional de Japón en 1931. 

Su estructura a base de madera, piedra, acero y concreto, guarda secretos de la vida de Hiroshima; está ahí desde que no existía la ciudad, y desde 1591 Mori Treumoto gobernó nueve provincias, desde lo alto.

Fue edificio militar y cuartel general del ejército imperial japonés.

Hoy sus cinco pisos permiten apreciar la cultura, armaduras samurai, y todo tipo de armas utilizadas en los combates.

El valor de este castillo se debe además a que en su interior hay un búnker de concreto desde la cual se efectuó la primera transmisión de radio después del bombardeo atómico a Hiroshima.

No menos imponente, a cuatro horas de distancia, se encuentra el Santuario Meiji Jingu edificado en Shibuya, en honor al emperador Meiji y su mujer, la Emperatriz Shoken.

Este santuario construido con madera de ciprés y cobre japoneses, está enclavado en el centro del maravilloso parque natural de 700 mil metros cuadrados de árboles y más de 300 especies.

La visita comienza pasando a través de este Tori, el arco tradicional japonés tallado en cedro, que marca la frontera entre lo profano y lo sagrado.

También en el camino, los barriles de sake; ideales para la tradicional fotografía del recuerdo.

Después el lavando de las manos con el agua de este sitio emblemático, como parte del ritual de la visita.

Al entrar se percibe la belleza de Naien y Gaien, los edificios interior y exterior.

En el Salón Memorial donde antes se reunían los gobernantes, hoy se pueden realizar bodas sintoístas enmarcadas por los más de 80 murales.

Estos son solo dos ejemplos de la belleza y valor históricos de castillos y templos que bien valen este recorrido por la tierra del sol naciente. 

Desde Japón, Jorge Fragoso, Victor Martinez enviados especiales.