ADA RODRÍGUEZ
1 de septiembre de 2015 / 03:49 p.m.

Monterrey.- El aroma que despide el vapor de la carne que termina de cocinarse en grandes ollas de aluminio se combina con el smog de los camiones y automóviles que transitan en el centro de Monterrey.

Algunos peatones esquivan las mesas y sillas que están en las banquetas de la vía pública, otros atienden la invitación que los vendedores de tacos les hacen y se sientan a comer una orden de tacos de barbacoa.

Entre los taqueros está Humberto Nava, quien desde hace 16 años atrae a los comensales con su grito “¡pásele amigo!” a su lugar de trabajo: un puesto de tacos ubicado en el cruce de Cuauhtémoc y Juan Ignacio Ramón.

Humberto vive en la colonia Altamira, en el municipio de Monterrey. Su rutina y la de sus cinco compañeros inician a las cuatro y media de la mañana.

Al llegar lo primero que hacen es transformar la calle en un verdadero restaurante. Mientras unos instalan el carrito de los tacos, que conectan a un tanque de gas para mantener caliente los alimentos, otros se encargan de colocar las mesas y sillas y hasta una lona para cubrir del sol a los comensales.

A las 5:30 horas llegan los primeros comensales, en su mayoría son obreros y albañiles, y de manera automática Beto, como le dicen sus amigos, se convierte en un as de la tortilla y la barbacoa.

Tacos
El aroma que despide el vapor de la carne que termina de cocinarse se combina con el smog de los camiones y automóviles que transitan en el centro de Monterrey | ADA RODRÍGUEZ
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Entre los taqueros regios está Humberto Nava, quien desde hace 16 años atrae a los comensales con un singular grito hasta un puesto de tacos ubicado en Cuauhtémoc y Juan Ignacio | ADA RODRÍGUEZ
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Algunos peatones esquivan las mesas y sillas que están en las banquetas de la vía pública, otros atienden la invitación  | ADA RODRÍGUEZ
Tacos
Los tacos de vapor también son un sello particular del centro de Monterrey, los Tano, ubicados entre Ruperto Martínez y Juan Méndez, son los más antiguos del centro | ADA RODRÍGUEZ

Humberto recuerda que en sus inicios era muy lento en preparar los tacos debido a que los rellenaba con ayuda de un tenedor, ahora, al conocer la cantidad exacta de carne que el taco debe llevar y al hacerlo con las mismas tortillas le toma menos de un minuto preparar una orden de esta delicia callejera.

De los 10 puestos de tacos que existen en este cruce, Humberto asegura que el de él es el que tiene mayor cantidad de comensales, aunque aclara que las ventas han disminuido con el inicio de clases.

Las horas más fuertes de venta siguen siendo de 5:30 a 8:30 horas y de las 14:00 a las 15:00 horas, y que pese al surgimiento de nuevos estilos, como los tacos rojos, los Acapulco y los típicos de comida casera, don Humberto asegura que la barbacoa se mantiene como el guiso preferido por los regios.

"Lo tradicional siempre ha sido barbacoa, los taquitos al vapor como los tacos de comidas caseras pues ya salieron después, siempre se ha manejado la barbacoa", explicó.

Don Humberto confiesa que el secreto para que los tacos se vendan radica en el precio, mientras la gran mayoría de los barbacoyeros venden a 10 o hasta 12 pesos el taco, en el puesto del señor Humberto el precio es el mismo que el de sus competidores: 20 pesos la orden.

A pesar de la tradición de los tacos de barbacoa, el vendedor asegura que los tacos de vapor también son un sello particular del centro de Monterrey, y que en este rubro los tacos Tano, ubicados entre Ruperto Martínez y Juan Méndez, son los más antiguos del centro de Monterrey; recuerda que en sus inicios, los tacos Tano utilizaban un carrito para la venta de taquitos y ahora cuentan con un local para la venta de tacos mañaneros.

Y NOS DIMOS UNA VUELTA POR LOS TACOS TANO

Tacos Tano es un establecimiento familiar, hoy Rodolfo Cisneros, nieto de Don Tano, es quien lidera un grupo de cinco despachadores que atienden a los comensales. Rodolfo no conoce la fecha exacta en que su abuelo inició el negocio, sin embargo menciona que en ocasiones algunos clientes llegan al lugar y le cuentan que de niños sus padres los traían a comer.

Don Humberto pasa por los tacos Tano cada que acompaña a su ‘patrón’ a comprar en el Mesón Estrella lo necesario para brindar a sus clientes lo que ellos llaman 'los mejores tacos de barbacoa de Cuauhtémoc y Juan Ignacio Ramón'.

A media mañana el calor comienza a sentirse y don Humberto sigue atendiendo a los comensales. No deja de picar barbacoa mientras cuenta que nació en San Luis Potosí, pero fue criado en Monterrey. Recuerda que debido a la falta de recursos económicos no pudo estudiar y que por ese motivo adoptó el oficio del taquero, un empleo que desempeña de lunes a domingo, sin importar si hay lluvia, frío o calor.

La jornada de don Humberto y sus cinco compañeros termina a las tres de la tarde cuando 'El Patrón' llega por el carrito de tacos, las sillas y las mesas, así termina un día más en el trabajo de este equipo de taqueros y 'hasta otro día primero Dios' regresará a esta esquina para gritar ‘pásele, amigo’.