31 de marzo de 2014 / 10:50 p.m.

Monterrey.- El estado de Nuevo León registra una población de alrededor de 40 mil mujeres indígenas, de las cuales un alto porcentaje se desempeña como trabajadoras domésticas, cuya edad es de entre 15 y 19 años, dijo la directora del organismo de ayuda social "Zihuame Mochilla", Carmen Farías Campero.

En el marco del Día Internacional del Trabajador Doméstico, el 30 de marzo, comentó que estas jóvenes con frecuencia son víctimas de abusos en los hogares donde laboran. "Este empleo no se considera formal, suele quedar al margen de las leyes, y muchas veces expuestas a situaciones de abusos".

Refirió que de acuerdo con las cifras más recientes difundidas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la entidad cuenta con una población femenina de 40 mil 137 hablantes de lengua indígena.

Tan solo en el municipio conurbado de San Pedro, apuntó, el cual se le considera como modelo en el país, se tiene un registro de aproximadamente unas dos mil 48 mujeres de origen indígena.

Apuntó que para este grupo existen unas mil 881 jóvenes que tienen entre 15 a 19 años de edad, de las que un 90 por ciento se emplean informalmente en trabajo doméstico y no reciben reconocimiento de derechos laborales en las leyes de la materia.

La agrupación que preside Farías Campero tiene como objetivo el contribuir al desarrollo de las mujeres y población indígena, a través de proyectos y programas que fomenten el respeto a la diversidad cultural, y la equidad de género, refirió.

Manifestó que esta serie de acciones de ayuda las llevan a cabo eliminando cualquier tipo de marginación, exclusión, discriminación y desigualdad social en los grupos indígenas en el estado.

Por su parte, la investigadora de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), Laura Gómez Rodríguez, comentó que la situación de las empleadas domésticas es muy similar en todo el estado.

"Esta misma situación se reproduce digamos en el estado, cada año se recibe la llegada de mujeres de otros estados, de jóvenes indígenas que vienen aquí mejores para aspirar a condiciones de vida", dijo.

Añadió que "en muchos casos estas chamaquitas reciben malos tratos en los lugares donde trabajan, muchas señoras que las contratan las tienen como si fueran sus propiedades, son abusivas, son arrogantes".

Otras inclusive son objeto de ataques sexuales por jovencitos u hombres mayores bajo el influjo de alcohol y las drogas, pero no lo denuncian por temor a represalias o perder sus empleos, subrayó.

"Hay casos en lo que hasta llegan a sufrir maltrato físico, humillaciones, amenazas, son obligadas a vivir en condiciones deplorables en cuartitos a lado de cacharros o hasta de las mascotas", indicó.

Sin embargo, la especialista comentó que "también se tienen los casos en donde las familias ayudan a estas trabajadoras domésticas, les dan para medicinas, para útiles escolares de los hijos, para que compren ropa".

Gómez Rodríguez señaló que algunas mujeres indígenas son bien valoradas por sus contratantes, quienes además les pagan el viaje para que visiten a sus familiares y luego regresen a desempeñar sus empleos de ayuda en el hogar.

Recientemente, la activista de los derechos humanos, Tatiana Clouthier, propuso, pagar los servicios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a las empleadas domésticas del municipio conurbado de San Pedro.

"En San Pedro Garza García hay tres mil 500 empleadas domésticas y si nosotros le pagamos el servicio de salud, cambiaríamos la vida de tres mil 500 familias en un minuto", subrayó.

Ante cientos de amas de casa de dicha población, muchas de ellas esposas de ejecutivos de corporaciones industriales, dijo que ese debería ser "una de la acciones principales que podríamos tomar".

Como referencia, el municipio de San Pedro Garza García inició en abril del 2011 un registro oficial de empleados domésticos, presuntamente para abatir el creciente índice de robos a casa habitación.

Dicha medida fue duramente cuestionada y rechazada por organizaciones defensoras de los derechos humanos, de representantes del Congreso del Estado, así como por varios grupos de colonos de la población sampetrina.

Hasta la fecha, las autoridades mantienen suspendido el registro de los trabajadores domésticos en esa ciudad, la cual es considera la de mayor ingreso per capita en la República mexicana.

El gobierno de Nuevo León señala que las escuelas generales del estado deben atender con equidad y pertinencia las necesidades educativas de los jóvenes indígenas - niñas y niños -, para lograr una educación intercultural bilingüe.

Los principales beneficiarios de educación indígena son los niños que vienen de los estados de San Luis Potosí, Veracruz, Oaxaca y Querétaro.

Resalta que todas las escuelas pueden recibir a niños de lenguas indígenas, pero para asegurar el mejor desarrollo de los niños y dar seguimiento a cada caso, es necesario informar a la Coordinación de Educación Indígena.

Las lenguas que se imparten son náhuatl, mixteca, tenik, hñahñu y otomí

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