3 de noviembre de 2014 / 12:56 a.m.

Monterrrey.-En la dieta del regiomontano está luchando por incluirse y ganarse un lugar en sus exigentes paladares el chapulín; no se trata de algún político adelantado: es un platillo prehispánico rico en proteínas de origen animal.

Traído de los campos de maíz de Oaxaca, este peculiar y crujiente bocadillo se puede conseguir en las calles del centro de Monterrey, preparado con limón y salsa picante.

Jorge Ramírez Hernández de 21 años, es originario de Oaxaca y anima a los peatones a probar los Chapulines "son ricos y nutritivos", les dice cuando le pasan por enfrente.

"Muy natural, se alimentan del maíz, del pasto de la alfalfa y de zacate", dice a favor de los insectos que muestra fritos y sazonados en una cubeta: listos para venderse como botana.

"Los preparamos con ajo, cebolla, chile, aceite, ya cuando estén crujientes es que ya están listos.

"(Los agregas) en unas empanadas, sincronizadas, quesadillas, en guacamole; le pones una salsita verde o roja de tomate y listo", son las opciones que recomienda para disfrutar de los pequeños insectos crujientes.

Los Chapulines son el platino más sobresaliente de Oaxaca y sobre todo en el otoño que es cuando más se vende en los mercados. En los campos de cultivo, donde el chapulín se alimenta, es atrapado con redes.

"Con redes se facilitan para atraparlos y ya nada más los ahogamos en agua para que nos los aplastemos, nos los maltratemos más que nada y salgan enteros"

¿A qué sabe? "Es lo mismo un chapulín como un camarón o charál, nomás porque su forma es muy diferente, pero están muy ricos. Tienen un sabor medio saladito".

A este insecto se le atribuyen propiedades nutritivas y beneficios; se dice que ayudan a mejorar la digestión, son ricos en vitamina A, B y C; aportan minerales como calcio, zinc y magnesio, además no tienen colesterol.

FOTO: Guadalupe Sánchez

GUADALUPE SÁNCHEZ