MARCELA PERALES
15 de marzo de 2017 / 08:56 a.m.

MONTERREY.- Fernando llegó a pesar 117 kilos cuando tenía 26 años. Encontrar ropa que se adaptara a su cuerpo resultó un problema, pues entre lo que le gustaba no había de su talla.

“El simple hecho de no buscar la que te gusta, buscas talla 38-40. Si son dos los que te quedan pues tráetelos todos porque pues no vas a encontrar playeras XL".

"Es difícil aceptarlo pero siento que realmente así es, la gente no te acepta, ni tú mismo, no te sientes bien, a pesar de que te digan que no pasa nada", dijo.

Fernando tocó fondo cuando el trabajo se le empezó a complicar. Tomó la decisión de ingresar al grupo de Tragones Anónimos, en donde le ayudaron a llegar a su peso ideal, a base de dietas y ejercicio.

"Ahorita llevo 30 kilos abajo. Me siento otra persona, completamente diferente para caminar, correr, agacharte, trabajar, estar de pie y no te cansas".

Especialistas, como el doctor Buenaventura Leal, de la Fundación Buenaventura, señala que en efecto, las cirugías bariatricas son válidas y en ocasiones necesarias, pero lo mejor siempre será que el paciente baje de manera natural.

"Lo ideal es que el paciente pueda bajar con dieta y ejercicio no con pastillas, porque muchos pacientes se someten a tratamientos médicos que en realidad les dan hormonas, les destruyen la tiroides, derivados de las anfetaminas que dan problemas pulmonares muy feos que si les quitan el hambre, pero que sucede al dejar el alimento, vuelven a subir y es lo que la gente llama rebote"

El problema, según especialistas es que no todas las personas con obesidad mórbida están preocupadas por su salud.

Información proporcionada por el Colegio Mexicano de Cirujanos para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas, indica que el 57 por ciento de estos pacientes intenta solucionar el problema, el 51 por ciento lo hace bajo riesgo, el 31 por ciento hace dietas milagro.

El siete por ciento deja de comer, el cuatro por ciento come y vomita y un tres por ciento come una sola vez al día.