ALEXANDRA AAMAO
22 de abril de 2017 / 05:08 p.m.

MONTERREY.- Si hay algo que distingue a los regios es que cuando hay clásico en la ciudad toda la semana previa se viste de fiesta.

Los colores de los equipos de Tigres o Rayados se ven por todas partes al igual que el aroma que proviene de los asadores en miles de viviendas.

En esta ocasión no fue la excepción y es que desde muy temprano los aficionados abarrotaron carnicerías y depósitos en busca de la carne para asar y los ingredientes para prepararla y así lo comentaron.

Los que les tocó ser parrilleros de la cena de la familia presumieron de sus dotes culinarios y hasta aprovecharon para dar su pronóstico futbolero.

Pero como la carne asada no se pasa a golpe de pecho, los regios también anticiparon la compra de bebidas refrescantes.

En compañía de la familia o amigos, los aficionados esperan degustar de este delicioso platillo mientras disfrutan del partido que paraliza a la ciudad.