MAYTE VILASANA | @MayteVillasana
5 de noviembre de 2016 / 06:41 p.m.

MONTERREY.- Vecinos del Fraccionamiento Privadas de Lincoln, al poniente de Monterrey, denunciaron una ola de inseguridad que viven pese a habitar en un sector privado.

Los inconformes denunciaron que en los últimos cincos meses se han incrementado los robos a casa-habitación y lo adjudican a un terreno que colinda con la barda perimetral del fraccionamiento, mismo que está lleno de maleza.

"Incluso no solemos andar en esos pasos por sentido común decidimos es un área ideal para cometer robos", mencionó Daniel Carreón.

"Ya es una situación de solo de una banda muy bien organizada que hoy por hoy ya nos robó nuestra seguridad", agregó el padre de familia.

Ramiro Alvarado, afectado por robo, dijo que los delincuentes ingresaron a su domicilio de dónde se apoderaron de electrodomésticos, perfumes, ropa y zapatos de toda la familia.

"Saben a la hora que salimos, nos tienen bien 'checados'. Hemos encontrado hasta escaleras, esa tranquilidad ya la perdimos. Ahora bien, sabemos la problemática que existe de inseguridad pero pedimos el apoyo al gobierno, al municipio, a los diputados, al que pueda tendernos y darnos la mano", exclamó.

Los denunciantes indicaron que, aunque han mediado con los propietarios del terreno y el municipio, no han obtenido una respuesta favorable.

Además los menores mencionaron que la inseguridad que viven les afecta a diario, pues cada vez que llegan a sus casas tienen temor de no encontrar sus pertenencias.

"Me siento muy insegura. No es la misma tranquilidad de antes, antes llegabas y pues nada de qué preocuparse y ahorita me siento muy insegura e intranquila al escuchar cualquier ruido. No es la misma paz que se vivía antes", mencionó Vanessa, una niña de 11 años que por voluntad propia pidió ser entrevistada.

Roberto Castillo dijo que esta ola de inseguridad además de provocar intranquilidad en su hogar ha provocado un gasto a su bolsillo, pues tuvo que invertir en protectores, alarmas, subir el nivel de la barda y colocar picos para hacer más difícil el acceso a los delincuentes.

"Ahorita es llegar y ver si todo está en orden. Lo que más importa es la seguridad que uno no la vuelva a recuperar. Todos estamos alzando la voz para eso, para que nos escuchen para volver a tener un poco de paz", señaló Johana Monsiváis, otra afectada por robo.