15 de enero de 2014 / 07:29 p.m.

Monterrey. Los comerciantes de las colonias ubicadas a los costados de la avenida Lázaro Cárdenas están en crisis por la afectación que trae a sus negocios el paso deprimido que construye la Secretaría de Comunicaciones y Transportes al sur de la ciudad de Monterrey.

Con la construcción se redujeron los carriles en ambos sentidos, lo cual genera tránsito lento sobre todo las horas pico. Esto ha provocado que los clientes huyan de la zona, pues prefieren acudir a otras zonas comerciales que atorarse más de una hora en el tráfico.

Son más de 100 comerciantes de todos los giros, desde restaurantes, salones de belleza, decoración de hogares entre otros. A nombre de sus compañeros, Ian Collier, gerente de una tienda de accesorios para pesca ubicada en la colonia Las Torres, informó que en los últimos tres meses las ventas han caído hasta un 90 por ciento.

"Nada más ayer atendí a un cliente, el resto del día estuvo vacío. Ya ni nosotros queremos venir por como batallamos con el estacionamiento y para llegar te tardas más de 40 minutos si vienes de San Pedro", dijo.

A decir de los comerciantes, el paso de camiones de carga y el congestionamiento vial han provocado múltiples accidentes que abonan al caos de la zona. Aunque el municipio de Monterrey destinó agentes de tránsito para liberar el tráfico, poco pueden hacer por mejorarlo.

"Ha habido accidentes como ayer que un tráiler se llevó un poste, ahí se hace más lento todavía y pues nadie quiere pasar por aquí si no es necesario, si se van a quedar aquí encerrados en el tráfico mejor prefieren irse", señaló.

Por su parte, Antonio Cantú, propietario de un negocio de venta de cantera, dijo que con la reducción de carriles la carpeta asfáltica se ha dañado considerablemente y ni el tránsito local puede circular adecuadamente.

"Se han hecho pozos grandes y es por donde tomas el camino para ir a interior de la colonia pero como muchos también buscan esos atajos pues el pavimento se está dañando seriamente", indicó.

Se prevé que la obra concluya en un período de cuatro a seis meses, sin embargo los comerciantes temen que sus finanzas no aguanten tanto tiempo.

Sandra González Cortés