11 de marzo de 2014 / 02:38 p.m.

Monterrey.- Aunque faltan aún diversos detalles, poco a poco, en forma lenta, la normalidad regresa al paso peatonal de la zona de Mederos, en el sur de Monterrey.

La mañana del martes se pudo observar que el problema del lodo que se acumulaba en los extremos del puente ha quedado prácticamente resuelto.

Un vaciado de concreto permite a los estudiantes y trabajadores de la zona evitar ensuciarse, como ocurrió durante los últimos días a causa de las lluvias.

Del mismo modo, los cordones preventivos amarillos que habían sido colocados en las escaleras del paso peatonal fueron sustituidos por estructuras metálicas.

Sin embargo, se pudo constatar que en algunos puntos de la parte superior del puente no han sido soldadas debidamente y por completo algunas partes del barandal.

Lo anterior representa un serio riesgo para los peatones en caso de que, por alguna circunstancia, tengan que recargarse o esas áreas.

Otro aspecto es el de la superficie. En el tramo principal se trata de concreto, que en algunos puntos está deteriorado debido a que se trata del mismo puente, sólo que reubicado.

En las escalinatas la superficie es de metal, pero algunos escalones no cuentan con las características antiderrapantes. El riesgo de resbalar es latente debido al loco y la humedad.

Esta problemática en general se ha presentado desde hace varias semanas en ese sector ubicado en la avenida Lázaro Cárdenas a la altura de la calle Paseo de la Reforma, en la zona de Mederos.

A tan sólo unos metros del cruce con la avenida Eugenio Garza Sada, allí se localizan varias facultades de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Asimismo, existen comercios importantes y zonas habitacionales, por lo que era de suma importancia volver a habilitar el paso elevado de peatones.

El puente tuvo que ser removido unos 100 metros hacia el oriente, justo frente al monumento del General Lázaro Cárdenas, debido a las obras de construcción de un paso a desnivel.

 Agustín Martínez