7 de enero de 2015 / 02:57 p.m.

Monterrey.- Las elecciones del 2012 fueron tan sólo una muestra de lo que las redes sociales pueden hacer a favor o en contra de algún candidato.

En Nuevo León la guerra en el ciberespacio inició desde hace tiempo, y lo mismo se filtran memes de políticos que campañas que refuerzan su imagen.

Este es el verdadero campo de batalla a ganar, según afirman aquellos que se dedican a esta labor: empresas que ofrecen manejarle al candidato todo lo relacionado a sus cuentas de Twitter, Facebook, Instagram y otras plataformas.

"Nos enfocamos más en la imagen de los políticos. el target o el público al que va dirigido y más ahorita que el apogeo son las redes sociales donde cuenta más la publicidad que se puede manejar dentro de las candidaturas", explica la especialista en campañas y redes sociales.

Estas empresas, cuyos integrantes cuidan su anonimato al máximo, se encargan de todo. Empiezan por sacar el perfil del candidato, las edades entre las que tendrá un impacto mayor y después y le construyen una estrategia para que su nombre y rostro aparezca en las cuentas de los regiomontanos.

"No es manejar las tuits. Sino manejar la imagen del político, ¿cómo quiero que la gente y la ciudadanía se identifique con el político? Pues haciendo las cosas cotidianas de cualquier persona. Compartir su vida, lo que hace, si tiene familia, a dónde va. Es más ese acercamiento a los jóvenes, que son los más relacionados a la redes para que se identifiquen con él (político)".

Quienes se dedican al negocio identifican que el parteaguas mundial para el uso de redes sociales en una elección se dio con el actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en 2008. De ahí a la fecha, el impacto ha crecido de manera exponencial, al grado que una campaña se puede ir a pique por un sólo tweet o fotografía.

Porque si algo queda claro, es que para guerras sucias, no hay peor que la de redes sociales.

“Existen empresas que son anónimas y solamente pones el nombre del Twitter al que quieres inyectarle los seguidores, pasas una tarjeta de crédito y ya te lo inyectan. Hay de 500, mil hasta 50 mil seguidores, y eso es una guerra sucia”.

En Internet hay decenas de opciones para ello. Por ejemplo, el portal www.compra-seguidores.com propone eliminar un video de la competencia en Youtube por costos que van de los 350 a dos mil 70 pesos.

Si lo que el político quiere es obtener comentarios positivos de usuarios reales en Youtube el costo va de 350 a dos mil 625 pesos.

Pero si lo que necesita son Likes en Facebook la tarifa va de 670 pesos hasta los 19 mil 260.

Ahora que lo que se busca es convertirse en trending topic en Twitter el costo es de 875 pesos a tres mil 150 pesos mexicanos, aunque en la página aparece el monto en euros.

Sin duda, la contienda 2015 será la más peleada en el ciberespacio.

FOTO: Especial

LUIS GARCÍA / TELEDIARIO DIGITAL