DANIELA GARCÍA
19 de abril de 2016 / 06:16 a.m.

Monterrey.- De acuerdo a información de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se espera que sea en el próximo mayo cuando empiecen las precipitaciones en la región, terminando así el periodo de sequía que actualmente afecta a los productores de Nuevo León.

Si es cierto que el vital líquido empezará a llegar en las próximas semanas, se podrán esquivar y revertir los efectos de la poca agua que ha llegado en los pasados 10 meses. Pero si la precipitación tarda más en llegar, los productores prevén más perdidas de ganado y de cultivos.

Los pronósticos de lluvia de Conagua detallan que será en mayo cuando regresen las precipitaciones abundantes al noreste del país; sin embargo, los ganaderos están preocupados de que ésta no sea la solución al problema.

Entrevistados sobre el tema, diferentes productores de la entidad coincidieron en que la sequía se agravará si no caen al menos 4 pulgadas de lluvia para mitigar la aridez, en primera instancia.

Y es que, según datos de la Conagua y la Corporación para el Desarrollo Agropecuario de Nuevo León, a la fecha se ha registrado una precipitación acumulada 26 por ciento menor al histórico.

Es decir, mientras en abril de 2015 se acumulaban ya 245 pulgadas de lluvia, en abril del presente año se suman sólo 68. El histórico ronda las 92 pulgadas.

Cabe señalar que el año pasado fue muy húmedo, y durante los primeros meses del año se presentaron lluvias atípicas que, incluso, ocasionaron la pérdida de cultivos.

Por regiones, la zona norte del estado –que incluye municipios como Agualeguas, Anáhuac, Bustamante, Cerralvo, China y Parás–, ha acumulado una precipitación de 79 pulgadas al mes de abril, lo que es 17 por ciento inferior al histórico.

Mientras tanto, la zona centro –comprendida por el área metropolitana– se encuentra también por debajo del histórico: ha acumulado 49 pulgadas, ubicándola 27 por ciento por debajo del promedio.

Asimismo, la zona citrícola se encuentra 21 por ciento por debajo del histórico, con una precipitación acumulada a abril de 96 pulgadas.

La zona sur del estado ha sido la menos afectada, con tan sólo 8 por ciento debajo del histórico y una precipitación acumulada de 70 pulgadas.

En el caso de la precipitación media mensual, el mes de marzo fue bueno para Nuevo León, registrando 37 pulgadas.

Sin embargo, durante el mes de febrero la precipitación acumulada fue de cero pulgadas, y en abril es de apenas una pulgada.

Las mismas cifras de la Conagua, en su monitor de sequía, destacan que al mes de marzo de 2016, una buena parte del territorio de Nuevo León se encontraba en una intensidad de sequía "anormalmente seco".

Pero ciertas regiones, sobre todo en el norte del estado, estaban en una "sequía severa".