24 de agosto de 2014 / 03:11 a.m.

Cadereyta.- Tranquilidad es lo primero que se percibe al llegar al ejido San Juan de Cadereyta, pero aproximadamente a tres kilómetros de la entrada principal ya se comienzan a observar planillas de trabajadores de Pemex, así como lugareños colaborando con la labor de saneamiento del río San Juan, luego de que se dañaran más de diez kilómetros por crudo que se fugó de una toma clandestina.

Trabajadores totalmente en silencio y con temor de ser cuestionados por los medios de comunicación, se pueden ver en diferentes ejidos de Cadereyta Jiménez.

Autobuses, carros particulares, vehículos de empresas, y quienes pasan por los diferentes puntos, se detienen un momento a observar la enorme mancha negra que se puede ver desde la altura.

Al ir recorriendo los diferentes ranchos de la zona se ven trabajadores con vestimenta fosforescente  caminando por diferentes brechas hacia los puntos donde están instaladas plantillas de Pemex.

Los ejidos Concepción y Soledad Herrera son los más afectados, debido a que los pobladores utilizan el agua del río día con día. El líquido que fue contaminado es esencial para ellos, pues de ahí la toman para bañarse, pero principalmente para beber.

Aida García, habitante de la zona menciona que su hijo ya tuvo problemas en el estomago, a pesar de hervir el agua que sacan del río contaminado, pero dice que no tienen dinero para comprar todos los días garrafones con  el liquido potable, así mismo indica que las prendas de vestir  han sido dañadas, pues el color del agua las ha hecho inservibles y tienen que deshacerse de ellas.

Habitantes no son los únicos afectados

Ejidatarios del lugar mencionaron tener temor de que puedan atraer infecciones estomacales, pero esa no es la única manera en la que se ven afectados por el derrame de crudo, pues aparte de eso,  los sembradíos son regados con la misma agua, y posiblemente la cosecha quede inservible.

"No nada más somos nosotros, también son las plantas y los animales, pues de ahí comemos y los caballos toman agua de aquí porque no hay de otra, pero si se la siguen tomando se van a enfermar", dijo Verónica Villegas, habitante del ejido Concepción.

Piden ayuda

Los afectados piden a la comunidad que no se les olvide, pues temen que hasta el agua que les venden en las tiendas se termine.

Los habitantes de los diferentes ejidos afectados piden ayuda al gobierno, ya que mencionan que el alcalde de Cadereyta, Emeterio Arizpe no les ha llevado ni un litro de agua para beber.

FOTO: Roberto Alanís

MAGALY MONSIVÁIS