luis garcía
17 de diciembre de 2015 / 12:22 p.m.

MONTERREY.- Aunque falta la aprobación en el pleno, Nuevo León se encuentra en vísperas de aprobar una Ley de Participación Ciudadana que pondrá la soga al cuello a los políticos locales..

De avalarse la iniciativa, que desde hace 12 años es impulsada por organismos intermedios, cualquier ciudadano podrá solicitar, cumplida la mitad del período para el que fueron electos, la revocación del mandato del gobernador, alcaldes y diputados locales.

Para ello, se requerirá la firma de al menos el 10 por ciento de los habitantes del estado en caso del gobernador, la misma cantidad de un distrito en el caso de los diputados, o de un municipio para proceder contra un alcalde.

También podrá solicitarse vía Congreso, Cabildo o por iniciativa de algún legislador local. En todos los casos, las autoridades electorales de la entidad participarían para contabilizar la votación.

La duda que persiste es si el avance, que ya se dio en comisiones, se materializará en el pleno, o si quedará como un intento más que fracasó ante presiones políticas.

Otras figuras contempladas en la Ley son la consulta popular, la audiencia pública, el presupuesto participativo y la iniciativa popular