21 de octubre de 2014 / 12:12 p.m.

Guanajuato.- Era apenas el intermedio y el público presente ya había solicitado el regreso del pianista Abdiel Vázquez y del director Jesús Medina en tres ocasiones, esto al término del "Concierto para piano y orquesta, Op 22", de Ricardo Castro.Si bien el histórico Teatro Juárez de Guanajuato no lució lleno por completo –algunas sillas quedaron sin ocupar- los asistentes reconocieron la calidad musical de la Orquesta Sinfónica de la UANL (OSUANL) y la del pianista Vázquez.El lunes el Festival Internacional Cervantino recibió por doble ocasión a la Sinfónica. En la mañana para ofrecer el concierto didáctico Pedro y el lobo y Cri-cri sinfónico, dedicado a niños y bajo la batuta del maestro Claudio Tarris.La velada nocturna ofreció el mismo programa que la OSUANL interpretó el pasado jueves en el Teatro Universitario de Monterrey. Con la dirección de Jesús Medina, en ensamble interpretó "La chacona en Mi menor", de Buxtehude; la "Sinfonía 4 en Fa menos", de Chaikovski, así como el ya referido concierto de piano.Al iniciar la velada con "La chacona" el público respondió tímidamente, sin embargo el sentir de los asistentes cambió cuando el regiomontano Abdiel Vázquez inició la interpretación del concierto de Castro, de quien se cumplen el 150 aniversario de su natalicio.Momentos antes del concierto, el pianista regiomontano había expresado su emoción al interpretar dicho concierto, resaltando que fue el primero en América Latina compuesto para piano y orquesta.Sobre la obra, expuso:

"Las piezas son tan actuales o frescas como el intérprete logre hacerlo. Es mi trabajo extraerle a la partitura toda esa energía".Por su parte Jesús Medina, director de la OSUANL, celebró el concierto que brindarían en el Teatro Juárez de Guanajuato, al que consideró "uno de los más importantes" de México.Resaltó que en los cinco años que lleva al frente del ensamble ha recibido el apoyo de la rectoría para que la Sinfónica salga de gira al resto del país.Con la energía que representaba su rostro, Vázquez llevó al límite al piano con el concierto de Ricardo Castro. El primer movimiento resultó demasiado técnico mientras que el segundo era más cadencioso y alegre.Esta ejecución le valió ser felicitado con aplausos y gritos del público, que no lo dejó despedirse del escenario hasta en tres ocasiones. Como agradecimiento, el regiomontano interpretó dos piezas más antes de continuar con el programa marcado.Divierten a niñosUna obra divertida y entretenida fue la que ofreció la OSUANL por la mañana del lunes a más de una centena de niños, quienes escucharon los conciertos Pedro y el lobo y Cri-cri sinfónico.Bajo la dirección de Claudio Tarris y a narración de Ricardo Marcos, los niños conocieron cómo cada uno de los personajes de Pedro... era interpretado por un instrumento en particular, por ejemplo cuando el clarinete sonaba la historia se refería al gatoLa recomendación indicaba que el espectáculo era preferentemente para mayores de siete, pero hubo varios menores de cuatro años, quienes no terminaron por engancharse a la narrativa de la obra.FOTO: Gustavo MendozaGUSTAVO MENDOZA