MARCELA PERALES | @marce_reportera 
21 de diciembre de 2015 / 09:37 a.m.

Monterrey.- Larissa Aguirre no tenía un vehículo viejo, era un Matiz 2008 que le daba comodidad y buen servicio, pero lo quiso cambiar por un automóvil del año, y no del actual, si no del 2016.

"El carro anterior si me daba el mismo servicio, pero el año ya no me convencía y quería utilizar un carro más nuevo”, señala.

Ella dice que lo consiguió a cómodos pagos, pero al preguntarle que si entonces no sacrificaría nada para poder pagarlo, esta fue su respuesta.

"No, si jajajaja, si tengo que apretar la bolsa un poco, al menos tres años en lo que termino de pagar el carro y ahora si liberar la deuda".

Para ella no importa tener una deuda de tres años, de todas maneras su aguinaldo lo invertirá en otras cosas, tal vez innecesarias.

“A ver qué me compro para Año Nuevo y Navidad", dijo Larissa Aguirre.

Ella es una, de los miles de regios, víctimas del consumismo navideño.

“Básicamente es la acción de estar comprando de una manera sin control, sin hacer un análisis previo de lo que realmente requerimos y que se convierte en un gasto superfluo, innecesario", explicó el economista José Efrén Cornejo.

Es cierto que un automóvil se puede considerar como una inversión, aunque no siempre se tenga el dinero suficiente para adquirirlo.

Pero a decir de especialistas, en éstas fiestas decembrinas los regios consumen aquello que no necesitan, o lo que los asesores de imagen llaman "objetos capricho"… Y claro ejemplo son las mujeres.

Dentro de sus compras prioritarias está la ropa o accesorios, y vaya que en Nuevo León, hay variedad, pero no, buscan la marca o lo que su amiga compró y ella no puede dejar de tener.

"Hay marcas aspiracionales en cualquier nivel, en el nivel en el que estés siempre va a ver una marca que esté arriba y que tengas que hacer un esfuerzo para adquirir una prenda de una marca, en cualquier nivel", dijo Shalim Alemán Tomasichi, asesor de imagen.

"Yo creo que en cualquier nivel nos manejamos inspiracional y competitivamente, nos vestimos para vernos mejor que la competencia, para vernos mejor que el de a lado, para no quedarnos atrás", considera Alemán Tomasichi

En muchas ocasiones, esa prenda deja de servir al poco tiempo, y es así, como se malgasta el ingreso.

Según la Cámara Nacional de Comercio, en Monterrey, la inversión en la temporada navideña suele incrementarse hasta en un 40 por ciento y un jefe de familia con un nivel salarial promedio, puede gastar entre 8 mil 500 y 10 mil pesos durante la misma época.

Los gastos más comunes se concentran en los rubros de ropa, calzado, juguetes, comida y objetos a terceros.

A esto se le suman los últimos gastos del 24 y 31 de diciembre, en donde hasta para cenar, se invierte en el peinado y maquillaje.

"Desde una semana antes se gastaron alrededor de mil 500 y ya para el 31 ya gastaron otros mil pesos, entonces si es un incremento muy grande, claro que todo depende de la zona donde estés", dijo Mayra Mares estilista profesional.

No es criticable, cada quien elige en qué y en quién gastar.