23 de agosto de 2014 / 12:45 p.m.

Monterrey.- "Aquí en el rancho tienes que criar algo porque se te ofrece algo, porque si no tienes de dónde echar mano en nada pues quién te presta".

Es la preocupación de Don José Dávila, habitante del Ejido Soledad Herrera en Cadereyta.

Nunca tuvo ni tiene un salario fijo, se dedica al ganado, pero nada es igual desde el pasado lunes.

Una vaca y una yegua es la única esperanza para la familia Dávila Limón. El derrame de petróleo en el Río San Juan les cayó en el peor momento.

"Al tomar de esa agua pues yo creo que se les viene la criita", agregó el ejidatario.

Sus yegua y su vaca están preñadas, tenía el plan de vender a las crías para sostener a su esposa y sus cinco hijos.

Hay poca agua y tiene que alcanzar para los siete, y para el ganado.

"Ahora que cayó lo del petroleo, ahora sí le estamos dando la de nosotros una poca...si no les damos se me hace que se nos mueren", señaló.

Su familia también sufre las consecuencias.

"Sí nos afecta porque pues es para tomar nosotros, ya nos dura menos, hay que ir a pescar pero pues los pescados andan con el piquito de fuera ahí, ya no hay nada", señaló uno de los afectados.

Al acabarse la pesca tiene que ir al pueblo a comprar comida, con esfuerzos extraordinarios.

"Junto fierro viejo, corto madera, vendo leña, tierra para las matas y me sale trabajo de noria y también lo hago, como quiera pues hemos estado pasándola ahí ", comentó.

Don José tiene claro que los trabajos de limpieza en el Río San Juan no acabarán en los próximos días.

Lo único que espera es que su ganado sobreviva, porque solo así sobrevivirá su familia.

FOTO: Jesús Rocha

MARCELA PERALES