SANDRA GONZÁLEZ
28 de mayo de 2017 / 11:31 a.m.

MONTERREY.- Por segunda ocasión en el año, la Séptima Zona Militar abrió sus puertas a la población civil durante el Paseo Dominical, al cual acudieron mil 850 personas.

El momento de convivencia fue aprovechado por residentes del campo, en su mayoría niños que pocas ocasiones pueden pasar la frontera de la zona habitacional a la de los batallones donde trabajan sus padres.

"Sí, aquí vivo ya le he dado vuelta en la bici a los cuatro kilómetros pero ahorita venimos con mis papás y con los demás soldados", dijo un pequeño que adelantó al contingente en su bicicleta.

Los pequeños pedalearon en sus bicicletas hasta dejar atrás a los poderosos motores de las Harley Davidson de una agencia que acudieron a convivir y conocer.

"Es la segunda vez que venimos a la Séptima, nosotros porque queremos conocer como está esto, como trabajan y todo pero también pues para que vean las motos a muchos les llaman la atención", señaló uno de los integrantes del grupo.

Como es costumbre, la banda de música de la Cuarta Región Militar amenizó la caminata pese a la alta temperatura y sacaron los mejores acordes de música regional para deleite de la gente.

En tanto, hasta los más rudos jefes, oficiales y tropa, sacaron a sus mascotas a pasear y demostrar la convivencia que existe entre las familias de militares.



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